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El ataque más sangriento de hoy ocurrió poco antes de las 10:00 hora local en un mercado en el centro de Kirkuk, a unos 250 kilómetros al norte de Bagdad, y tuvo como blanco una sucursal del banco Al Rafidain.
Un total de 19 personas murieron y 81 resultaron heridas, varias de ellas de gravedad, dijo el comandante de la Policía de esa ciudad, general Turhan Abderrahman, a quien cita la televisión local "Al Iraquiya".
Según fuentes policiales y testigos, el atentado fue perpetrado por un suicida que hizo detonar los explosivos que tenía adosados al cuerpo en medio de numerosos iraquíes, entre ellos policías, que hacían cola frente al banco para cobrar sus salarios.
Abderrahman afirmó que entre las víctimas mortales hay niños y mujeres, y aseguró que las fuerzas de seguridad iraquíes y las tropas estadounidenses han intensificado las patrullas en Kirkuk para evitar nuevas acciones de violencia.
Poco antes del atentado en Kirkuk, efectivos de la guardia nacional iraquí dispararon y mataron a un supuesto suicida antes de hacer estallar su vehículo contra una patrulla de policía en la localidad de Al Manzala, en el sur de esa ciudad, dijeron fuentes del Ministerio de Interior iraquí.
En Kirkuk, uno de los centros más importantes de la industria petrolífera iraquí, conviven árabes, kurdos y turcomanos.
El año pasado se registraron varios enfrentamiento entre miembros de esas tres comunidades después de que salieran voces kurdas que exigían la anexión de la ciudad a la zona autónoma del Kurdistán.
El atentado de Kirkuk se produjo después de que esta mañana un coche bomba hiciera explosión en Baquba, al nordeste de la capital, y causara la muerte de seis iraquíes, entre ellos dos policías y dos niñas, y heridas a otras diez.
El objetivo de esa explosión era una patrulla de policía que transitaba por una calle de la zona de Kanan, en el sur de la ciudad.
"Al menos cuatro de los heridos son policías", dijo el oficial de policía Hasan Abderrasul, quien indicó que cinco vehículos quedaron destruidos en el ataque que aún se desconoce si fue realizado por un suicida, o si los atacantes hicieron detonar el coche bomba por control remoto.
Baquba está situada en el llamado "triángulo suní" que incluye a ciudades del norte y el oeste del país, como Al Jalideya, Ramadi y Al Qaim, escenario de frecuentes asesinatos y atentados contra las fuerzas de seguridad iraquíes.
Al menos 850 personas han perdido la vida por ataque similares perpetrados en diferentes áreas de Irak desde la formación del nuevo Gobierno iraquí, el pasado 28 de abril.
La mayor parte de esos atentados son reivindicados por la llamada "Organización de Al Qaeda para la Guerra Santa en Mesopotamia", del jordano Abu Musab al Zarqaui, por cuya captura EEUU ofrece 25 millones de dólares.
El gobierno iraquí, que considera que la seguridad está a la cabeza de sus prioridades, inició el pasado 28 de mayo una amplia ofensiva contra la insurgencia en Bagdad y sus alrededores, durante la que al menos 40 supuestos rebeldes murieron y más 1.400 fueron detenidos.
Según fuentes de la seguridad, esa operación, en la que participan unos 40.000 efectivos de la Policía y el Ejército, aún continúa en localidades como Latifiya, Mahmudiya y Yusefiya, todas en la zona llamada "triángulo de la muerte" (al sur de Bagdad).
En esa zona, así como en el "triángulo suní", la policía ha encontrado en las últimas semanas decenas de cadáveres de policías y civiles supuestamente asesinados por los rebeldes, el último grupo de ellos (13 cuerpos) fueron hallados ayer, lunes, en Al Jalideya.
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