Los ataques evidenciaron la capacidad de la insurgencia de cometer ataques complejos en el corazón de Bagdad.
La explosión coordinada de cinco coches repletos de explosivos, dejó en Bagdad al menos 127 personas muertas y varios cientos de heridos, en la jornada más letal en la capital iraquí en un mes y la tercera masacre coordinada en la ciudad desde agosto, informaron las autoridades.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La primera bomba, que mató al menos a quince personas, se escuchó en un barrio del sur de la ciudad, impacto que fue seguido media hora después, por al menos otras cuatro fuertes detonaciones en otros puntos de la capital, dos de ellas junto a edificios judiciales, otra en un distrito comercial y una cuarta junto a la universidad de Mustansiriya, informó la policía.
El primer ministro, Nuri al Maliki, acusó a Al-Qaeda por los atentados perpetrados en Bagdad, y aseguró que los mismos fueron cometidos con "apoyo del exterior".
"Las bandas de terroristas apoyadas desde el exterior y los remanentes del partido Baaz y quienes los respaldan cometieron hoy otra masacre que tiene las mismas huellas digitales de otros atentados que desde hace tiempo continúan derramando la sangre de nuestros inocentes", sostuvo Maliki en un comunicado.
También el presidente iraqui, Yalal Talabani, atribuyó la autoría de los ataques a "bandas criminales de Al-Qaeda y Al Baaz, respaldados desde el exterior", y subrayó que los atentados "tienen el objetivo de obstaculizar el proceso político" y recordó que ocurren después del "gran logro democrático conseguido con la aprobación de la ley elecciones".
Por otra parte, el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, expresó conmoción por la cadena de atentados explosivos a los que condenó "en los términos más enérgicos posibles" tras calificarlos de "horrendos e inaceptables contra civiles" y exigir que "esto debe cesar".
Los ataques evidenciaron la capacidad de la insurgencia de cometer ataques complejos en el corazón de Bagdad, pese al dispositivo de seguridad que intenta blindarla, y asestó un embarazoso golpe a las fuerzas iraquíes ahora que se encargan cada vez más de la seguridad con vistas a una retirada estadounidense.
Los atentados llegaron horas antes de que las autoridades anunciaran que las próximas elecciones generales -las segundas desde el derrocamiento de Saddam Hussein- se celebrarán el 6 de marzo, seis semanas después de lo previsto, luego de dos meses de difíciles negociaciones en torno a una nueva ley electoral.
Un vocero de las fuerzas de seguridad capitalinas responsabilizó de los ataques -cuatro de los cuales fueron cometidos por suicidas a bordo de autos o minibuses- a una alianza entre la red Al-Qaeda y miembros del proscripto partido Baas de Hussein.
El Ministerio del Interior dijo que al menos 127 personas murieron y otras 513 resultaron heridas en los ataques en la capital, informó la cadena CNN.
La jornada fue la más violenta en Bagdad desde el 25 de octubre, cuando el estallido de dos coches bomba frente a oficinas de gobierno de Bagdad dejó al menos 155 muertos.
En agosto, atacantes suicidas se inmolaron frente a los ministerios de Finanzas y Relaciones Exteriores y mataron a más de 100 personas.
"La misma mano negra que estuvo detrás de los ataques de agosto y octubre cometió estos atentados. Esto tiene la marca de Al-Qaeda y los baasistas", dijo el general Qassim Atta, vocero de las operaciones de seguridad en Bagdad.
En términos generales, la violencia decayó en Irak en los últimos dos años, pero la insurgencia aumentó sus ataques contra edificios de gobierno.
La disminución de la violencia llevó a Estados Unidos a anunciar una retirada de sus tropas para fines de 2011.
Dejá tu comentario