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«Los clientes buscan la experiencia de soldados que hayan vivido situaciones sumamente difíciles, que no se pongan a saltar de un lado a otro y a gritar al menor incidente», dice un guardia británico encargado de proteger a miembros de la coalición, quien no oculta su desprecio por sus homólogos iraquíes. «No tienen disciplina y desertan fácilmente», dice. Informate más
De esta manera, Irak se está convirtiendo en el campo de batalla de las corporaciones militares privadas, con su particular ejército paralelo, nutrido por miles de ex militares.
Global Risk tiene 1.100 hombres y ocupa el sexto lugar entre las potencias de la coalición. Entre los guerreros privados de la empresa hay decenas de gurkas, conocidos precisamente por su fiereza en la batalla.
ArmorGroup cuenta con 650 personas en Irak, y su actividad en este país representará 30% de su facturación de 100 millones de dólares en 2003. Olive y CR emplean 500 personas en Irak, exclusivamente ex miembros de las fuerzas especiales del ejército británico. Erinys, por su parte, obtuvo un contrato para el despliegue de 6.500 guardias, esencialmente miembros de las fuerzas seguridad iraquíes destinados a cuidar las infraestructuras petroleras.
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