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"Estados Unidos asistió a Irak con los servicios de inteligencia y logísticamente, incluso con peligrosas armas químicas y virus mortales", dijo el representante iraní Mohammad Hossein Zahedin-Labbaf, en la primera vista del juicio por el hundimiento de las tres plataformas petrolíferas iraníes al final de los ochenta.
Con estas palabras y la promesa de que las respaldarán con "documentos estadounidenses recientemente desclasificados", Zahedin-Labbaf anunció algunas de las pruebas que Irán presentará en los próximos días contra el Gobierno de Washington.
La disputa jurídica se remonta a 1992 cuando Teherán acusó a Estados Unidos de la destrucción de tres plataformas petrolíferas en el Golfo Pérsico infringiendo el Derecho Internacional y provocando al país graves daños económicos.
Como es habitual en la CIJ, las vistas orales, que se celebran entre grandes medidas de seguridad, se han demorado más de una década por la longitud de los procedimientos escritos.
Los hechos ocurrieron en los últimos años de la guerra entre Irán e Irak (1980-1989) cuando Estados Unidos envió barcos de guerra para proteger el tráfico marítimo en la zona, lo que originó una gran tensión que se saldó con el hundimiento de las plataformas en octubre de 1987 y abril de 1988.
El gobierno de Ronald Reagan calificó entonces el primer hundimiento de "acción de defensa propia" y mantuvo que era la respuesta proporcional a los ataques iraníes contra uno de sus barcos.
El segundo ataque de la marina se produjo después de que otra nave estadounidense chocara contra una mina colocada en las aguas del Golfo Pérsico, supuestamente colocada por Teherán.
Irán negó hoy tanto haber realizado algún tipo de ataque como las acusaciones de Estados Unidos de haber minado la zona y se presentó como "una víctima de la guerra".
"¿Cómo quiere mantener EEUU que actuaban de forma neutral, cuando hicieron todo lo posible para que Irán perdiera la guerra?", dijo Zahedin-Labbaf en su discurso político.
Teherán exigió también una declaración pública de Estados Unidos de "perdón por haber respaldado a Irak durante toda la guerra".
"Nunca se han disculpado por lo que hicieron", mantuvo otro de los representantes de Irán, el profesor de derecho internacional en la Universidad de Teherán, M. Momtaz.
El gobierno iraní, que reclama también una indemnización económica a los norteamericanos, basa sus argumentos jurídicos en la violación del Tratado de Amistad firmado entre ambos países en 1955.
Por su parte, Estados Unidos presentó en 1997 a su vez una demanda contra Irán en la que también exigió una reclamación por los daños y perjuicios causados.
En ella, acusó a Irán de violar el mismo tratado al "atacar barcos y colocar minas en el Golfo", así como de participar en "acciones militares que ponían en peligro el comercio marítimo".
Los representantes iraníes, -entre los que se cuentan catedráticos de Derecho Internacional de varios países, abogados y expertos en cartografía-, continuarán mañana y el miércoles defendiendo sus argumentos, y el viernes los estadounidenses ocuparán la palestra.
A continuación, se celebrará una segunda vuelta donde las partes, de nuevo de forma alternativa, tendrán oportunidad de exponer sus argumentos hasta el próximo 7 de marzo ante los jueces que forman el tribunal.
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