Jerusalén - Ocho jóvenes judíos israelíes fueron condenados ayer a entre uno y siete años de cárcel por pertenecer a un grupo neonazi y atacar brutalmente a drogadictos, homosexuales, inmigrantes y a judíos religiosos tocados con la tradicional kipá. Los jóvenes, de entre 16 y 21 años y en su mayoría inmigrantes de países de la antigua Unión Soviética, fueron declarados culpables por el Tribunal del Distrito en Tel Aviv de agresión, conspiración para cometer asesinato e incitación al racismo. Todos ellos pertenecían a una célula neonazi autodenominada «Patrulla 36», que operaba en el centro del país.
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