7 de agosto 2006 - 00:00

Israel impone toque de queda en el sur del Líbano

Israel intensificó el lunes su ofensiva en Líbano, donde el primer ministro, Fuad Siniora, imploró, con lágrimas en los ojos, la ayuda de los países árabes para obtener un alto el fuego inmediato en su país, víctima de nuevos bombardeos que se cobraron la vida de más de medio centenar de personas.

En el vigésimo séptimo día de conflicto, los F-16 israelíes bombardearon sin descanso las carreteras y los pueblos del sur de Líbano, el valle de la Bekaa, al este, y los suburbios al sur de Beirut, bastión de Hezbolá.

Los ataques más mortíferos fueron registrados en los barrios al sur de la capital, donde ocho cuerpos fueron recuperados de los escombros de un edificio, y en Ghaziyé, al sur del país, donde 14 personas murieron.

Del lado israelí, tres soldados murieron en combates con Hezbolá en Bint Jbeil, al sur de Líbano.

Los enfrentamientos entre Israel y el movimiento chiita causaron la muerte de más de un millar de personas en Líbano y casi un centenar en Israel desde el inicio de la ofensiva el 12 de julio, según un balance establecido por la AFP con base en fuentes oficiales.

El gobierno libanés anunció el lunes que enviará 15.000 soldados al sur del país en cuanto se retiren las tropas israelíes de esa zona fronteriza, indicó el ministro de Información, Ghazi Aridi.

"El gobierno asegura que está listo para desplegar 15.000 soldados en el sur de Líbano una vez que se retiren las fuerzas israelíes, y que apelará a la FINUL (Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano) para facilitar ese despliegue", declaró Ghazi Aridi.

Paralelamente, el primer ministro libanés, Fuad Siniora, afirmó que los jefes de la diplomacia árabe, reunidos en Beirut, apoyaron su plan de siete puntos para poner fin al conflicto.

Durante una rueda de prensa, Siniora declaró que los ministros de Relaciones Exteriores de los 22 miembros de la Liga Arabe mostraron su "apoyo total, total, total a los siete puntos adoptados por el gobierno" libanés.

Líbano ha solicitado que se modifique el proyecto franco-estadounidense para una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU con el objetivo de poner fin a las hostilidades entre Israel y Hezbolá.

El proyecto franco-estadounidense pide "un cese completo de las hostilidades", pero no menciona explícitamente un alto el fuego "inmediato" o la retirada del ejército israelí del sur de Líbano, donde hay desplegados 10.000 militares.

Líbano quiere que el texto sea modificado para que exija la retirada de las fuerzas israelíes del territorio libanés inmediatamente después del cese de las hostilidades.

Una delegación de la Liga Arabe viajó a Nueva York para tratar de obtener en la ONU una modificación del proyecto de resolución, indicó una fuente oficial libanesa.

El Consejo de Seguridad mantendrá el martes un debate público, al que asistirán varios ministros, sobre la situación en Líbano, anunció el embajador de Qatar en la ONU, Abdulaziz Al Nasser.

Durante la reunión de los jefes de la diplomacia árabe en Beirut, Siniora rompió en sollozos durante un discurso pronunciado ante los ministros, a quienes pedía ayuda para obtener un "cese el fuego inmediato e incondicional" en el país.

"No se puede poner en duda la identidad árabe de Líbano", dijo con la voz entrecortada por los sollozos y bajo un emotivo aplauso de los jefes de la diplomacia árabes.

Pero las acciones diplomáticas para tratar de obtener un alto el fuego contrastan con la postura de Israel, que sigue decidido a acabar con Hezbolá.

El Estado Mayor israelí ha propuesto la intensificación de su ofensiva en Líbano con un aumento de los bombardeos de infraestructuras y la extensión de las operaciones terrestres, y está a la espera de una respuesta del primer ministro, Ehud Olmert, para poder pasar a la acción.

"Se necesita una ocupación de dos a tres semanas de una zona de seguridad en el sur del Líbano y una limpieza de este sector para una disminución considerable de los disparos de cohetes de corto alcance", declaró a la radio militar el ministro sin cartera Eytan Cabel.

Poco después Olmert aseguraba que "no se ha impuesto ninguna limitación al ejército" israelí en sus operaciones en Líbano, y que la ofensiva en el país vecino continúa.

"No se ha impuesto ninguna limitación al ejército. La mayoría del país apoya la operación y está dispuesta a soportar el precio", declaró Olmert en un comunicado, durante una visita al cuartel general del mando norte en Safed (norte de Israel).

"Les doy todos los medios que ustedes necesitan y todo mi apoyo. No nos detendremos", dijo a los oficiales del ejército con los que se entrevistó.

El ejército israelí anunció que había impuesto el toque de queda a los habitantes del sur del río Litani, en el sur de Líbano, a partir de las 22H00 locales (19H00 GMT).

Esta medida se produce un día después de que el Estado hebreo sufriera su mayor balance de víctimas desde el 12 de julio, con 15 israelíes muertos, 12 de ellos soldados, por los cohetes lanzados por Hezbolá al norte de Israel.

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