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El primer ministro israelí Ariel Sharon procedió por la mañana a consultar a los principales responsables de la seguridad, especialmente al ministro de Defensa, Shaul Mofaz, al jefe del Estado mayor, Moshé Yaalon, al jefe de inteligencia militar, general Aron Zeevi Farkash, y al jefe de seguridad interior (Shin Beth), Avi Dichter.
"El gobierno debe definir su respuesta a ese atentado estratégico empeñándose en mantener la posibilidad de una ligera esperanza", dijo ante la radio pública la ministra de Educación, Limor Livnat.
Según fuentes palestinas, el ejército israelí capturó a cuatro militantes del movimiento radical palestino Yihad Islámica en el norte de Cisjordania.
Hamas y la Yihad islámica reivindicaron el atentado de Jerusalén.
Un comunicado del ejército israelí anunció "el estricto bloqueo de los territorios ocupados, y el bloqueo interno de las ciudades palestinas de Cisjordania salvo para casos humanitarios".
Después del atentado, Sharon ordenó congelar todos los contactos con la Autoridad Palestina, en momentos que sus tropas se disponían a evacuar cuatro ciudades de Cisjordania, en aplicación de la 'hoja de ruta' un plan de internacional de paz que prevé la creación de un Estado palestino en 2005.
El primer ministro palestino Mahmud Abbas condenó el atentado, rompió contactos con Hamas y la Yihad islámica y convocó una reunión urgente de su gabinete para estudiar la situación, indicaron fuentes oficiales.
Un responsable palestino había señalado previamente que Abbas atribuyó a esos grupos la "responsabilidad de haber atentado contra los intereses nacionales palestinos".
La Autoridad Palestina ordenó además detener a los instigadores del atentado.
"Se ordenó que las fuerzas de seguridad investiguen y detengan a los responsables", declaró el ministro palestino de Información, Nabil Amr.
"Discutiremos otras medidas (...) porque entendemos la gravedad de la situación", añadió.
Por otro lado, se celebrarán dos reuniones de instancias palestinas durante el día en Ramalá, presididas por el jefe de la Autoridad Palestina Yasser Arafat, señaló su principal consejero, Nabil Abú Rudeina.
Los palestinos "tienen que decidir si quieren la paz con las organizaciones terroristas o con Israel", declaró el director general adjunto del ministerio israelí de Relaciones Exteriores, Gideon Meir.
La prensa israelí era unánime el miércoles en considerar que el atentado es un momento decisivo para el proceso de paz.
Para el Alex Frishman, editorialista del Yediot Ajaronot, "el atentado del martes no es un acto más de venganza del Hamas sino un atentado estratégico, una masacre que constituye un giro decisivo", considera.
El Jerusalem Post relaciona el atentado con el ataque perpetrado también el martes contra la sede de la ONU en Bagdad, en el que murieron al menos 24 personas. Para el diario en inglés, la lección es simple: "Nadie escapa al terrorismo (...) Los atentados suicidas son la plaga de este siglo. Es imposible evitar el terrorismo, negarlo o minimizarlo. Hay que acabar con él".