19 de agosto 2006 - 00:00

Israel volvió a atacar Líbano y peligra proceso de paz

Israel volvió a atacar Líbano y peligra proceso de paz
Beirut/ Naciones Unidas (Reuters/EFE) - Comandos israelíes transportados en helicópteros atacaron ayer un bastión de Hizbollah en lo que el Líbano calificó de una "cruda violación" de la tregua apoyada por Naciones Unidas que puso fin a 34 días de guerra entre el Estado judío y la guerrilla chiíta libanesa.

Por su parte, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, acusó hoy a Israel de violar el alto el fuego en Líbano con su ataque contra posiciones de Hizbollah en el este libanés.

"El secretario general esta profundamente preocupado por la violación por parte de Israel del cese de las hostilidades decretado por la resolución 1701 del Consejo de Seguridad", precisa un comunicado oficial atribuido a un portavoz de Annan.

Israel aseguró que la operación en el valle de la Bekaa, en el este del Líbano, pretendía interrumpir el suministro de armas de Siria e Irán a Hizbollah, un hecho que niegan ambos países.

Tres guerrilleros de Hizbollah murieron en la incursión de madrugada, según fuentes militares libanesas -extremo que niega el grupo-, mientras que el ejército israelí reconoció un muerto y dos heridos.

"Es una cruda violación del cese de las hostilidades declarado por el Consejo de Seguridad", declaró a la prensa el primer ministro libanés, Fouad Siniora.

El ministro de Defensa, Elias al-Murr, instó a la ONU a dar "respuestas claras" a la incursión y advirtió que en caso de no hacerlo podrían frenar el despliegue de sus soldados en el sur.

Dos vehículos de comandos israelíes transportados en helicópteros estaban de camino a atacar la oficina del dirigente de alto rango de Hizbollah, el jeque Mohammed Yazbek, en el pueblo de Bodai, cuando fueron descubiertos y emboscados por los combatientes chiítas, dijeron las fuentes libanesas, teniendo que retirarse bajo la protección aérea.

"Comandos especiales llevaron a cabo una operación para interrumpir las acciones terroristas contra Israel, con el énfasis en la transferencia de municiones desde Siria e Irán a Hizbollah", dijo el ejército israelí.

Bodai está 15 kilómetros (9 millas) al noroeste de la ciudad de Baalbek y a 26 kilómetros (16 millas) de la frontera con Siria.

El ataque coincidió con el despliegue del ejército libanés para afirmar su control en la frontera con Siria y bloquear las rutas de contrabando, dijeron fuentes de seguridad.

Sin embargo, el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí dijo que "Israel se reserva el derecho a actuar para reforzar el espíritu de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad, que pide un embargo total de las armas internacionales que tiene Hizbollah", dijo el portavoz del ministerio Mark Regev.

El cese de las hostilidades decretado por el Consejo de Seguridad había frenado la guerra que ha causado la muerte de al menos 1.183 personas en Líbano y de 157 israelíes. Israel dice haber matado a más de 530 combatientes de la guerrilla, al menos cinco veces más de lo que el grupo reconoce.

Naciones Unidas no tardó en dar sus respuestas respecto del ataque israelí. En el comunicado, que ha aparecido en su página web, se señala que tras el ataque ocurrido en la madrugada del sábado, el secretario general de la ONU mantuvo conversaciones telefónicas tanto con el primer ministro israelí, Ehud Olmert, como con el jefe del gobierno libanés, Fouad Siniora.

"Todas las violaciones de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad ponen en peligro una calma todavía frágil y minan la autoridad del gobierno de Líbano", se agrega en el texto.

Annan urge en el comunicado a que "todas las partes respeten estrictamente el embargo de armas, eviten acciones provocativas y asuman su responsabilidad en la aplicación de la resolución 1701".

Además, ayer llegaron a Líbano los primeros cascos azules, 50 ingenieros militares franceses que llegaron a la base principal de la actual misión de la ONU en Líbano (UNIFIL) en Naqura, en el sur de la costa libanesa.

Son los primeros del contingente de 200 soldados que ha comprometido Francia, de la que se esperaba fuera el componente principal de la nueva misión.

Estados Unidos pidió a Francia el viernes que aumente su contingente, mientras la ONU reiteró su llamamiento a los países europeos de que contribuyan a la misión, equilibrando así el número de efectivos occidentales y musulmanes para que sean aceptables para las dos partes.

Naciones Unidas quiere lograr un avance de 3.500 soldados para el 2 de septiembre y 13.000 más para el 4 de noviembre.

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