Italia elige nuevo presidente en medio de una crisis política
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Sin embargo, analistas destacaron que el deseo de que la jefatura del Estado sea ocupada por una personalidad afín a ellos puede contribuir a abrir nuevos escenarios y posibles acuerdos.
Las principales fuerzas políticas protagonizaron hoy una intensa jornada de contactos, en la que se difundieron en la prensa local numerosas filtraciones sobre posibles acuerdos, aunque varios fueron desmentidos.
Una de las hipótesis es que el líder de la coalición de centroizquierda y secretario general del progresista Partido Democrático (PD), Pier Luigi Bersani, y del conservador Pueblo de la Libertad (PDL), Silvio Berlusconi, coincidirían en apoyar al democristiano Franco Marini, ex líder sindical y ex presidente del Senado.
También durante esta jornada sonaron fuerte los nombres de los ex primeros ministros socialistas Giuliano Amato y Massimo D`Alema, aunque finalmente parece ser que Bersani y Berlusconi coinciden en la opción de Marini, pese a que un ala del PD, encabezada por el alcalde de Florencia, Matteo Renzi, se apresuró a anunciar que no le dará su apoyo.
Desde las filas del partido de izquierda SEL, aliado del PD, se advirtió que, si estas negociaciones con Berlusconi son una premisa para permitir de forma sucesiva un gobierno de unidad con el PDL, entonces ellos se oponen a cualquier tipo de acuerdo.
Por su parte, el Movimiento 5 Estrellas (M5S), que lidera el cómico Beppe Grillo, anunció el nombre de su candidato de forma oficial, al informar que el jurista Stefano Rodotá aceptó el encargo, después de que la periodista Milena Gabanelli, señalada por los militantes como su favorita, declinó hoy la oferta.
La llegada de Rodotá abre otro posible escenario, ya que éste ocupó la presidencia del antiguo Partido Democrático de Izquierdas (heredero del viejo partido comunista PCI) a finales de la década de los ochenta, por lo que su candidatura podría atraer los votos de algunos parlamentarios de la centroizquierda.
Los partidos aspiran a que el nuevo jefe de Estado sea elegido en las primeras tres votaciones, en las que se necesitan dos tercios de los apoyos, para dar una señal de unidad al país.
Será designado en una sesión conjunta del Parlamento en la que participarán los 319 senadores (cuatro de ellos vitalicios) y 630 diputados, más 58 delegados regionales, hasta alcanzar los 1.007 electores.
En las primeras tres votaciones es necesaria la mayoría de dos tercios (671 votos), mientras que a partir de la cuarta se pasa a una mayoría absoluta (504).




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