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El ministro italiano de Economía dimitió luego de un duro diferendo con el gobernador del Banco de Italia, Antonio Fazio, supuestamente implicado en un escándalo bancario.
"El ministro Siniscalco renunció. El director del Tesoro ocupa su lugar en Washington para la reunión del FMI", precisó el Ministerio.
La crisis con el Banco de Italia así como las divergencias dentro del seno del Gobierno por la ley de Presupuestos para el 2006, que se debe aprobar en corto plazo, figuran entre las causas de la renuncia.
"Dimito debido al inmovilismo absoluto del gobierno. El problema no es Fazio sino el gobierno, que es incapaz de resolverlo. Por eso no estoy resentido, estoy escandalizado", declaró Siniscalco, citado por el diario La Repubblica.
Siniscalco, que no irá a la reunión programada en Washington del FMI y del G-7, será reemplazado oficialmente el viernes, según informó Berlusconi al jefe de Estado Carlo Azeglio Ciampi.
"Mañana (viernes) anunciaré el nombre del nuevo ministro de Economía", declaró Berlusconi al término de una reunión en el palacio presidencial. La renuncia de Siniscalco es un duro golpe para el gobierno de centro-derecha, que intenta mantener unida su coalición antes de las elecciones legislativas previstas para mayo del 2006.
A nombre de todas las formaciones de la oposición, Romano Prodi, líder de la Unión de centro izquierda, pidió la renuncia del gobierno liderado por Silvio Berlusconi y que se convoquen elecciones anticipadas. "Un gobierno que no logra estar de acuerdo sobre el acto más importante de su actividad, como es la ley de Presupuestos, razón de la dimisión del ministro de Economía, debe renunciar a gobernar", afirmó en un comunicado Prodi.
Igualmente "preocupado" por la renuncia de Siniscalco se definió el presidente de los industriales italianos, Luca Cordero di Montezemolo, quien había pedido una ley de Presupuestos seria y decidida para hacer frente a la grave crisis económica que atraviesa Italia.
El déficit público, entre los más altos de Europa, y la falta de crecimiento y competitivdad, figuran entre los problemas que afectan a la economía italiana, por lo que las autoridades europeas han sancionado en varias ocasiones al equipo de gobierno.
Según la prensa, el mismo Berlusconi podría asumir interinamente el cargo, lo que agudizaría la crisis política, ya que la oposición, que los sondeos dan en ventaja, dará una dura batalla.
La incapacidad para resolver los problemas que aquejan al país ha sido señalada como uno de los elementos que más han contribuido al desgaste del gobierno de Berlusconi.
El ministro saliente había manifestado desde hace varias semanas su desacuerdo con la posición de Fazio de mantenerse a todo precio en su cargo y lo acusó de minar la imagen internacional del país.
"Siempre puse el asunto bancario y el asunto del presidente central en el plano de la credibilidad y no de la legitimidad. Las eventuales consecuencias (judiciales) no alteran mi juicio que sigue siendo severo en cuanto a la credibilidad", declaró Siniscalco a la prensa al margen de una ceremonia.
La renuncia del presidente del Banco Central, cuyo cargo es vitalicio, ha sido pedida por varios exponentes políticos tras los escándalos en las OPAs para favorecer a los bancos italianos Antonveneta y Banca Nazionale del Lavoro contra sus rivales extranjeras, la holandesa ABN Amro y la española Banca Bilbao Vizcaya Argenteria.
Los fiscales de Milán (norte) abrieron una investigación por manipulación y obstáculos contra la autoridad bursátil (Consob) y sospechan que Fazio pudo haber roto su imparcialidad para ayudar a la escalada de los bancos italianos. Fazio por su parte ha rechazado las acusaciones de comportamiento incorrecto y se ha negado a renunciar a su cargo.
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