Caracas (AFP, Reuters) - Los partidos de izquierda afines al gobierno venezolano se resisten a disolverse para formar el Partido Socialista Unido, como lo exigió el presidente Hugo Chávez tras su reelección en diciembre para construir el «socialismo del siglo XXI».
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El Partido Comunista de Venezuela (PCV), fundado en los años 30, realizó el último fin de semana su XII Congreso Extraordinario, en el cual se debatió el llamado de Chávez aunque sin definirse debido a la división de criterios sobre el brazo único. El PCV, junto con los partidos Podemos y Patria para Todos, lograron para Chávez 1,7 millón de votos en las elecciones presidenciales de 2006.
Poco después de la cumbre, el secretario general del partido obrero Patria Para Todos (PPT), José Albornoz, anunció en una conferencia de prensa: «No nos disolvemos. Nosotros creemos que hacemos aportes al proceso revolucionario como la organización política que somos». Asimismo respaldó una «constituyente» de los partidos que apoyan a Chávez, porque «es la manera más democrática de abrir la participación».
En un tono similar se expresó el secretario general del partido Podemos, Ismael García, de izquierda moderada. «Se trata de que siendo el movimiento revolucionario una fuerza plural, la manera de resolver las diferencias o de tener aproximaciones en la conformación de esas fuerzas sería a través de Asamblea Constituyente», indicó. Con esta idea los sectores contrarios a la disolución tratan de hacer contrapeso a una comisión nombrada por el propio Chávez, que deberá encargarse de la creación del Partido Socialista Unido. Esa comisión quedó integrada por el ex vicepresidente José Vicente Rangel, el actual embajador en Cuba, Alí Rodríguez, el general Alberto Müller Rojas, y el vicepresidente de la Asamblea Nacional Roberto Hernández, entre otros.
Evaluación
Podemos planteó que el comité evalúe sus propuestas sobre la nueva organización política y que luego el Consejo Nacional Electoral convoque la Constituyente. Por último, el partido, uno de los más notables de la veintena de grupos que respaldan a Chávez, reclamó respeto al pluralismo, rechazó el « socialismo estatista» y proclamó un «socialismo democrático» contra «pensamientos únicos».
Chávez había pedido el pasado 15 de diciembre a los 21 partidos y organizaciones que lo apoyaron en su reelección formar una única estructura del oficialismo, que facilite el paso a un modelo socialista en este segundo mandato (2007-2013).
Tres días más tarde, el Movimiento Quinta República (MVR), que preside el propio Chávez, anunció su disolución, aunque todavía no la formalizó ante el Consejo Nacional Electoral.
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