Japón: estiman que tardará hasta seis meses el enfriamiento de los reactores de Fukushima

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El operador de la central nuclear japonesa de Fukushima estimó que se necesitarán tres meses para que comience a bajar la radiactividad y entre seis y nueve para enfriar los reactores, al presentar un plan de acción, cinco semanas después del primer accidente en la planta.

"Estimamos que serán necesarios tres meses para que el nivel de radiaciones comience a bajar", explicó Tsunehisa Katsumata, presidente de la compañía operadora de la central de Fukushima, Tokyo Electric Power (TEPCO).

"Luego de terminar esta primera etapa, se necesitarán aun seis meses antes de que podamos reducir las fugas radiactivas a un nivel muy bajo", disminuyendo la temperatura de los reactores y las piletas de reserva del combustible usado, agregó.

La empresa afirma que esta segunda etapa procurará "apagar en frío" los reactores para permitir a los técnicos intervenir en la central, accidentada tras el terremoto y el tsunami del 11 de marzo.

El ministro de Comercio e Industria, Banri Kaieda, estimó que este plan de acción servirá para pasar de la actual fase de emergencia a una fase de estabilización. "El gobierno urge a TEPCO a llevar a cabo su plan de acción con constancia o incluso más rápido de lo previsto", añadió.

Por su parte, la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, instó a Japón a seguir activo en el escenario mundial y prometió el apoyo de Washington.

"Económicamente, diplomáticamente y de tantas otra maneras, Japón es indispensable para la solución de problemas a nivel global", dijo Clinton en una conferencia de prensa después de sostener conversaciones con el ministro japonés de Relaciones Exteriores, Takeaki Matsumoto.

"Y la alianza Estados Unidos-Japón es tan indispensable como siempre para la seguridad y el progreso global", añadió.

La secretaria de Estado indicó además que Japón y Estados Unidos acordaron crear una "sociedad pública y privada para la reconstrucción", orientada por el Gobierno japonés. Empresas y organizaciones estadounidenses comenzarán a discutir cómo pueden ayudar a Japón a salir de la crisis, añadió.

Por el momento, el gobierno decretó una zona de exclusión de 20 kilómetros de radio alrededor de la central, pero urgió a la población a abandonar también la zona que va hasta los 30 kilómetros de radio.

Unas 80.000 personas fueron evacuadas dentro del radio de 20 kilómetros en torno a la central y se prohibió consumir los alimentos de los alrededores que tenían más radiactividad de lo normal.

Los sistemas de enfriamiento dejaron de funcionar, provocando explosiones y pérdidas radiactivas. Unas 60.000 toneladas de agua altamente radiactiva impiden a los técnicos ingresar a las instalaciones para restablecer el suministro de electricidad de las bombas de agua.

Las autoridades de Japón ubicaron el 12 de abril el accidente nuclear de Fukushima en el mismo nivel de gravedad que el de Chernobyl, aunque afirmaron que las emisiones radiactivas eran, por el momento, inferiores a las de la central de Ucrania que estalló en abril de 1986.

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