David Kelly, el científico británico que aparentemente se suicidó el 17 de julio, había declarado a fines de febrero pasado a un allegado que si la guerra en Irak tenía lugar, «probablemente sería hallado muerto en un bosque», reveló un diplomático británico.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Mi impresión es que sentía que la invasión de Irak habría tenido lugar de todos modos y que eso lo colocaba en una situación moral ambigua», explicó David Broucher, representante de Gran Bretaña en la Conferencia sobre Desarme en Ginebra.
«En el momento de separarnos (en Ginebra, el 27 de febrero), le pregunté: '¿Qué piensas que pasará si Irak es invadido?'». Su respuesta fue: 'Probablemente, seré hallado muerto en un bosque'», afirmó Broucher.
Dejá tu comentario