12 de abril 2002 - 00:00

La batalla por la presa mayor: la petrolera estatal

Caracas (AFP) - El gigante estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) se convirtió en la plaza más codiciada de la batalla entre el gobierno de Hugo Chávez y la oposición política, que apuntala la paralización de sus operaciones con una huelga general por tiempo indeterminado y con movilizaciones callejeras.

«PDVSA y la industria petrolera están virtualmente paralizadas», afirmó el presidente de la cúpula empresarial Fedecámaras, Pedro Carmona, en un discurso ofrecido ayer ante una multitud opositora concentrada en el este de Caracas. De sostenerse tal paralización, la economía del país -el cuarto exportador mundial de crudopodría sufrir un fuerte deterioro, advirtieron ayer observadores.

Los gerentes altos y medios de PDVSA, que controlan la principal actividad económica del país, que rechazan desde hace más de un mes la nueva junta directiva de la empresa, iniciaron el 4 de abril una paralización administrativa.

El despido por parte de Chávez de 7 gerentes y el pase a jubilación de otros 12, el domingo, precipitó la convocatoria de la opositora Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) y el gremio empresarial, Fedecámaras, a un paro general de 24 horas para el martes, que se extendió luego a 48 y desembocó, la noche del miércoles, en una huelga indefinida
.

«Sin duda alguna, el conflicto de PDVSA, independientemente del llamado a paro general, que venía siendo anunciado por la CTV actúa, en este caso, como un estímulo detonante para adelantar la fecha de paro», corroboró el analista político del diario opositor «El Nacional», Manuel Felipe Sierra.

La huelga de los gerentes afectó el primer día sólo la refinería El Palito y algunos centros de carga de combustibles, pero se mantuvo al principio lejos de las refinerías y de los pozos petroleros hasta este lunes, cuando se acentuó la falta de órdenes de embarques de los buques, provenientes de las oficinas administrativas de Caracas controlada por los ejecutivos rebeldes.

La falta de órdenes de embarque retarda la salida de los buques con los productos de las refinerías que quedan almacenados aumentando los inventarios y obligan a reducir, por ello, la producción. Pero para Sierra no es casual que la confrontación se haya centrado en PDVSA.

«No se trata de ningún conflicto laboral es la primera batalla ideológica que planteó Chávez. Es secundario si se destituye o no la junta directiva actual, no se trata de la destitución de la élite tecnológica de PDVSA, sino de un cambio de filosofía», dijo.

• Descabellada

Los gerentes rebeldes bregan por mantener la tradición de la corporación, una de las diez más grandes del planeta, sostuvo Sierra. En cambio, apuntó, Chávez la «considera un enclave de transnacionales con una cultura corporativa que no es la del proceso bolivariano» (populista de izquierda), que lleva adelante, dijo.

Chávez quiere maximizar a PDVSA como «instrumento de la política económica del Estado» y los gerentes buscan continuar la política empresarial de «ganar mercado y mantenerlos», remarcó.

Pero el tema luce diferente para el economista y consultor privado Tobías Nobrega, quien califica de «descabellada» una huelga de gerentes. «Ello genera un precedente en materia laboral, que los gerentes de una empresa que se rige, como cualquier empresa privada, por el Código de Comercio, puedan efectuar un conflicto», dijo Nobrega, profesor de Economía en la Universidad Central de Venezuela (UCV). «Eso es una locura, un invento de la situación atípica venezolana», dijo al ser consultado sobre precedentes en otras latitudes.

Acerca de las críticas del gobierno al desempeño de PDVSA en anteriores administraciones y, aun en juntas directivas nombradas y luego destituidas por Chávez, Nobrega apunta que para cualquier analista financiero es muy difícil opinar porque es una empresa «muy poco transparente», e inclusive no se ha podido auditar más allá de 40% de sus ingresos.

Estimó que «la virulencia» de la protesta gerencial en PDVSA puede evidenciar que «hay algo más de por medio» y recordó el escándalo del gigante de la energía Enron.

Nobrega dijo que inclusive investiga conexiones entre negocios de Enron y ex directivos de PDVSA, y que ha encontrado cosas «interesantes y podría haber algunas carpetas que revisar», aunque declinó dar más detalles.

Dejá tu comentario

Te puede interesar