Nueva York (ANSA, EFE, Reuters) - La Agencia Central de Inteligencia de EE.UU. (CIA) ocultó a la Casa Blanca un importante informe que aseguraba, antes de la guerra en Irak, que Saddam Hussein había abandonado su programa de armas de destrucción masiva, denunció ayer el diario «The New York Times».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La CIA recibió ese informe en el año 2000 de parte de familiares de científicos iraquíes sospechados de trabajar en la creación de armas nucleares, químicas y bacteriológicas para el ex dictador, según dijo el periódico en su primera plana. Sin embargo, la agencia omitió esos datos en sus informes a la Casa Blanca y eligió en cambio alimentar con las acusaciones del gobierno de George W. Bush, según las cuales Bagdad ocultaba armas de esas características.
Para «The New York Times», «la existencia de una operación secreta prebélica de la CIA en busca de obtener información de familiares de científicos iraquíes, y el hecho de que esas declaraciones no se comunicaron al presidente y otros funcionarios fueron descubiertos por el Comité Selecto de Inteligencia del Senado».
El nuevo informe de esa comisión acusó a la CIA de haber realizado trabajos de pésima calidad al obtener información sobre los programas iraquíes de desarrollo de armas de exterminio, y de haber empeorado las cosas con la decisión tomada por los analistas de la CIA de decidir qué datos incluir o excluir de los informes destinados a las máximas autoridades estadounidenses. La comisión subraya que no encontró pruebas de que este comportamiento de la agencia haya sido causado por presiones de la Casa Blanca para llegar a conclusiones que permitieran justificar una guerra contra Irak, pero el tono del informe, que saldrá esta semana según el diario, no deja dudas sobre las sospechas de los investigadores. El presidente Bush se negó ayer a comentar las revelaciones del «Times».
En los meses que transcurrieron hasta la invasión, Bush y varios funcionarios de su gobierno dijeron a todo el mundo que Irak poseía ese armamento. Pero, desde hace más de un año, un equipo de unos 1.700 soldados y expertos estadounidenses ha buscado dicho armamento, o los laboratorios y fábricas que supuestamente lo produjeron, sin éxito.
En tanto, el primer ministro británico, Tony Blair, admitió ayer que podrían no hallarse nunca las supuestas armas biológicas y químicas de Saddam Hussein, las cuales, según insistió alguna vez, el ex líder iraquí estaba listo para usar. « Sabemos que Saddam Hussein tenía armas de exterminio masivo pero sabemos que no las hemos encontrado», dijo Blair ante una comisión de parlamentarios.
«Las pudieron haber quitado, las pudieron haber escondido, las pudieron haber destruido», dijo Blair en referencia a las armas de exterminio. «La verdad es que él era una amenaza», añadió.
Dejá tu comentario