Más de 100.000 personas fueron desplazadas dentro de Yemen desde que los combates entre los rebeldes hutíes proiraníes y las fuerzas progubernamentales volvieron a intensificarse a principios de septiembre, mientras miles de habitantes cruzaron el estrecho de Bab el-Mandeb para buscar refugio en Yibuti, según informó este martes Acnur.
“El Acnur advierte de que la rápida escalada de las hostilidades a lo largo de la costa occidental de Yemen ha provocado el desplazamiento de más de 100.000 personas dentro del país y obligado a miles de personas más a buscar refugio en Yibuti, al otro lado del estrecho de Bab el Mandeb”, señaló el organismo en un comunicado.
La crisis humanitaria se profundiza mientras los hutíes avanzan sobre puntos estratégicos de la costa yemení y el mar Rojo. Los enfrentamientos amenazan con empujar nuevamente al país hacia una guerra civil abierta después de la relativa calma que había predominado desde la tregua alcanzada en 2022.
El avance hutí
En los últimos días, los rebeldes respaldados por Irán capturaron las islas Gran Hanish y Hanish Menor, ubicadas unos 160 kilómetros al norte del estrecho de Bab el-Mandeb, un paso fundamental para el transporte marítimo y los envíos de petróleo.
Los hutíes proiraníes profundizaron su ofensiva sobre posiciones estratégicas de la costa occidental y el mar Rojo.
La ofensiva se produjo después de que los hutíes tomaran la ciudad portuaria de Moca y la isla de Mayun, situada dentro del propio estrecho. Estos avances dejaron a los combatientes a unos 32 kilómetros de la base militar estadounidense ubicada en Yibuti.
Los enfrentamientos también se extendieron hacia el interior del territorio yemení, particularmente a la provincia de Taiz, una zona disputada desde hace años. Desde el 3 de septiembre, unos 150 civiles murieron y más de 200 resultaron heridos, según datos difundidos por el Ministerio de Derechos Humanos del gobierno yemení.
¿Cómo escaló el conflicto con Arabia Saudita?
La ofensiva hutí también alcanzó territorio saudita. Los rebeldes aseguraron haber lanzado decenas de misiles y drones contra la Base Aérea Rey Khalid, ubicada en Khamis Mushait, cerca de la frontera con Yemen.
Según los hutíes, los ataques apuntaron contra hangares, instalaciones de radar, pistas de aterrizaje y depósitos de municiones. Arabia Saudita activó alertas de emergencia en distintas localidades del sur ante la posibilidad de nuevos ataques.
En paralelo, un ataque atribuido por Riad a combatientes respaldados por Irán en Irak dejó fuera de servicio el oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita, utilizado para transportar crudo hacia el mar Rojo y evitar el estrecho de Ormuz.
Irak dejó fuera de servicio el oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita.
El cierre de esa infraestructura podría comprometer hasta el 4% del suministro mundial de petróleo si no logra ser reabierta en los próximos días. El oleoducto permitía trasladar unos cuatro millones de barriles diarios hacia el puerto saudita de Yanbu.
La combinación del avance hutí, los ataques contra infraestructura energética y el creciente desplazamiento de civiles vuelve a colocar a Yemen en el centro de la escalada regional. Mientras continúan los enfrentamientos, Acnur advirtió que miles de personas ya comenzaron a abandonar incluso el país y cruzar hacia Yibuti en busca de refugio.