La mafia volvió al candelero en EE.UU.
-
Misión Artemis II: las imágenes más impresionantes de la vuelta de la tripulación a la Tierra
-
Israel atacó objetivos de Hezbolá en Líbano en medio de las conversaciones entre EEUU e Irán
Richard, hermano de Peter y de John, así como otros parientes y presuntos miembros de este clan mafioso, fueron arrestados el año pasado en Nueva York, acusados de asociación para delinquir, «lavado» de dinero y extorsión, entre otros cargos.
Anthony Ciccone, de 68 años, presunto «capitán» del clan Gambino, y el «soldado» Primo Cassarino, de 46 años, también son juzgados en Brooklyn y se los acusa de intentar estafar al actor Steven Seagal a instancias de un antiguo productor suyo, Julius Nasso, entre otros delitos.
Seagal podría testificar en el juicio contra los Gambino, aunque en los alegatos iniciales pronunciados el martes pasado el abogado de los presuntos mafiosos, George Santangelo, quiso desacreditar el testimonio del actor al sugerir que es un «mentiroso patológico» y que suele quejarse de intimidación siempre que debe dinero.
Los fiscales tienen previsto presentar cerca de 2.000 grabaciones de audio y video realizadas durante dos años de investigación, con las que esperan probar las actividades ilegales de los mafiosos en los muelles de Brooklyn y Staten Island, algunas de las cuales tuvieron como víctimas a sindicalistas y empresarios.
Entre las grabaciones que se escucharán en el juicio, que se espera se prolongue por dos meses, están algunas realizadas a John Gotti y Paul Castellano, antiguo jefe de los Gambino y quien fue asesinado en 1985 por orden de Gotti, que asumió entonces el poder.
El juicio a los Gambino, que tiene presencia diaria en la prensa neoyorquina, comenzó pocos días después de que Joseph Massino, de 60 años de edad y presunto jefe de los Bonnano, y otros mafiosos fueran arrestados y acusados de conspirar para delinquir y asesinato, entre otros cargos. Las autoridades federales señalaron tras el arresto de Massino, el 9 de enero, que éste era el último jefe mafioso que permanecía en libertad.
«A comienzos del siglo XX, la estructura del crimen organizado tradicional se estableció en Nueva York y en buena parte en Brooklyn», señaló entonces Roslynn Mauskopf, fiscal federal en ese condado neoyorquino.
«A comienzos del siglo XXI, y como resultado de la determinación y del constante esfuerzo en hacer cumplir la ley, los jefes de las cinco familias y un significativo número de sus miembros han sido llevados ante la justicia», agregó la fiscal.
Vittorio Amuso, de 67 años y jefe de los Luchese, fue condenado en 1992 a cadena perpetua por 14 asesinatos y extorsión, entre otros delitos y Victor Orena, de 68 años y considerado el jefe de los Colombo, estará en la cárcel el resto de su vida tras ser sentenciado aquel mismo año en relación con luchas por el control del clan que generaron una decena de muertos.
Vincent Gigante, de 74 años, jefe del clan de los Genovese, fue condenado en 1997 a doce años de prisión por asociación delictiva y conspiración de asesinato.




Dejá tu comentario