7 de agosto 2014 - 22:37

La OTAN aumenta la cooperación militar a Ucrania

La crisis separatista en Ucrania no cesa.
La crisis separatista en Ucrania no cesa.
El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, aseguró que la Alianza Atlántica decidió aumentar la cooperación y la asistencia militar a Ucrania en respuesta a la agresión rusa.

"La OTAN ha tomado la decisión de incrementar el nivel de asistencia y cooperación con Ucrania", dijo Rasmussen en Kiev durante su reunión con el presidente del Parlamento ucraniano, Alexandr Turchínov.

Agregó también que los aliados han decidido "reforzar la defensa colectiva de todos los miembros de la OTAN" y condenó los pasos dados por Rusia contra la integridad territorial de Ucrania, en particular, al anexionarse la península de Crimea.

"Nuestra asociación es duradera. Es fuerte. Y en respuesta a la agresión de Rusia, la OTAN está trabajando aún más estrechamente con Ucrania para reformar sus Fuerzas Armadas y sus instituciones de defensa", dijo.

El jefe aliado subrayó que Rusia sigue viendo a la OTAN "como un rival" y no descartó la imposición de nuevas sanciones económicas occidentales contra Moscú si sigue interfiriendo en el conflicto en el este de Ucrania.

"Hemos llegado a la conclusión de que Rusia no ve a la OTAN como un socio. Si lee los documentos rusos, si escucha a sus dirigentes, verá que la ven (a la Alianza) como un contrincante", señaló Rasmussen citado por la oficina de prensa de la Rada Suprema (legislativo ucraniano).

Y recordó que la OTAN ya suspendió (en abril) la cooperación en todas las áreas con Rusia, a la que acusó de continuar desestabilizando el país vecino.

"El apoyo de Rusia a los separatistas continúa. Se ha intensificado (...) Y Rusia ha concentrado grandes fuerzas en la frontera ucraniana para proteger a los separatistas y usar cualquier pretexto para intervenir aún más", señaló.

Poco antes, Rasmussen había tratado con el primer ministro ucraniano, Arseni Yatseniuk, el reforzamiento de la cooperación entre Ucrania y la Alianza Atlántica en el marco del actual conflicto entre fuerzas gubernamentales y rebeldes prorrusos.

Esa cooperación se traducirá "en el apoyo a la capacidad defensiva de Ucrania" en los ámbitos técnico y material, de sistema de mando, defensa cibernética y comunicaciones.

"Estoy aquí para ofrecer a Ucrania y a (el presidente ucraniano) Petró Poroshenko el apoyo político de la OTAN", escribió Rasmussen en su cuenta de Twitter tras llegar a Kiev.

La llegada de Rasmussen a la capital ucraniana se produjo tras las denuncias aliadas de que Rusia ha concentrado unos 20.000 soldados "listos para el combate" en la frontera oriental de Ucrania.

La OTAN teme que Rusia aproveche una misión humanitaria o de pacificación como excusa para el envío de tropas de pacificación al este ucraniano.

Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia negó la movilización de sus tropas en la frontera y acusó a la OTAN, el Pentágono y el Departamento de Estado estadounidense de "improvisar" en sus declaraciones sobre el papel ruso en el conflicto ucraniano.

En tanto, los rebeldes prorrusos derribaron un caza MiG-29 y un helicóptero sanitario Mi-8 durante los combates con las fuerzas gubernamentales, que reiniciaron la ofensiva contra las plazas fuertes insurgentes de Donetsk y Lugansk.

El MiG-29 fue abatido cuando sobrevolaba Yenakievo, localidad natal del derrocado presidente Víktor Yanukóvich y uno de los principales bastiones rebeldes en la región de Donetsk.

"Seguramente fue derribado por un sistema de misiles Buk", aseguró Vladímir Selezniov, portavoz militar ucraniano, al diario digital "Ukraínskaya Pravda".

Según fuentes ucranianas y estadounidenses, las lanzaderas Buk equipadas con radares para detectar aviones enemigos fueron utilizadas por los rebeldes el pasado 17 de julio para derribar el Boeing-777 malasio con 298 personas a bordo.

Selezniov precisó que el piloto está vivo y las fuerzas gubernamentales lo buscan desesperadamente para que no caiga en poder del enemigo.

Por otra parte, Kiev denunció que el helicóptero Mi-8 fue derribado cuando era evidente que no era un aparato militar y pese al acuerdo alcanzado previamente por los rebeldes de que no sería abatido cuando se dirigía a recoger a soldados heridos en combate.

Un número indeterminado de cazas, aviones de transporte militar y helicópteros de las Fuerzas Aéreas ucranianas han sido abatidos desde el principio del conflicto en abril pasado, y el Gobierno de Kiev acusa a Rusia de suministrar a los separatistas armas antiaéreas.

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