El Ejército de Brasil informó que la presencia de esa fuerza en las favelas de Río de Janeiro desde el año pasado contribuyó a reducir el número de delitos al tiempo que el principal jefe del narcotráfico fue trasladado a una cárcel de máxima seguridad.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La tasa de homicidios se redujo en un 86 por ciento y la de robo de automóviles en un 76 por ciento, en las favelas del Complexo do Alemao, norte carioca, ocupadas desde noviembre del año pasado por unos 1.800 hombres del Ejército.
"La pacificación (de las favelas) no se restringe solo al Ejército, los organismos de la Alcaldía y del gobierno estadual deben trabajar conjuntamente para que la ley y el orden se instauren", declaró el general César Leme Justo.
En tanto, continúan los operativos de rastrillaje en la favela Rocinha, zona sur de Rio, ocupada la semana pasada tras la detención de Antonio Francisco Bonfim Lopes, el jefe del narcotráfico en esa comunidad de 100.000 habitantes.
Un fuerte operativo de seguridad con 40 efectivos policiales escoltó a Nem hasta el aeropuerto de Santos Dumont, de Río de Janeiro, de donde embarcó en un avión que lo trasladó al presidio de máxima seguridad del estado de Mato Grosso do Sul, fronterizo con Paraguay.
Dejá tu comentario