Bagdad - Irak recuperó ayer su soberanía después de catorce meses de ocupación militar y terrorismo, aunque siguen los temores por el futuro en un país que vivió más de tres décadas bajo un régimen dictatorial.
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Varios iraquíes dieron diferentes reacciones respecto del traspaso del poder al gobierno provisional del primer ministro Iyad Allawi, pero todos coincidieron en que la inseguridad, la falta de servicios básicos y el desempleo es lo que más los preocupa.
Mientras que Allawi y otros miembros de su gabinete calificaron de «histórico» el día de ayer, muchos de sus compatriotas consideraron que la soberanía de Irak «permanecerá incompleta» en tanto continúen en el país tropas extranjeras.
«Los norteamericanos siguen aquí», dijo Samir, de 34 años, un ingeniero metalúrgico reconvertido en traductor, y predijo una escalada de la violencia «si los iraquíes sienten que su nuevo gobierno no es totalmente independiente». «Para nosotros, la libertad llegará a Irak el día que podamos ir con nuestros hijos a un parque de diversiones sin pensar si habrá un coche bomba a la salida. El día en que las carreteras estén libres de salteadores y podamos viajar para ver a nuestros parientes», añadió.
«¿Cómo vamos a ser soberanos si los que van a seguir vigilando nuestras calles y diciéndonos lo que tenemos que hacer van a ser los extranjeros?», se preguntó por su parte Haidar desde su comercio de baterías para coches en el centro de Bagdad. Recordó que, en tiempos del derrocado régimen de Saddam Hussein, «no teníamos que pensar, y eso a veces evita problemas». Como él, muchos iraquíes añoran los tiempos del dictador, cuando la seguridad general estaba garantizada a cambio del silencio.
Un asunto que, para muchos iraquíes, puede amenazar el futuro del país es la presencia en Irak de milicias armadas, especialmente las del Partido Demo-crático del Kurdistán y la Unión Patriótica Kurda, así como las chiitas, fieles al líder rebelde Muqtada al Sadr. El jeque Abdel Hadi al Daryi, uno de los portavoces de Al Sadr, advirtió ayer que si quiere restablecer la seguridad, el nuevo gobierno «debe tomar él mismo las decisiones relativas a Irak, y no las fuerzas extranjeras existentes en nuestro país».
«Esperaremos a ver qué es lo que el gobierno ofrecerá al pueblo de Irak. La soberanía tiene que ser verdadera y completa», dijo Daryi y señaló que «lo primero que tienen que hacer es la liberación de todos los detenidos, con excepción de los terroristas».
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