Bengazhi, Libia (Reuters) - Un tribunal libio condenó a muerte por fusilamiento a cinco enfermeras búlgaras y a un médico palestino por haber infectado intencionalmente a cientos de niños de Libia con el virus del sida.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Bulgaria desaprobó enérgicamente el veredicto «injusto y absurdo» del tribunal y pidió a sus aliados occidentales -la Unión Europea y Estados Unidos- que reaccionen con firmeza ante el fallo judicial.
Y la reacción no se hizo esperar. El Departamento de Estado norteamericano declaró el jueves que el fallo es «inaceptable». «Exhortamos al gobierno de Libia a tomar medidas para resolver este caso rápidamente», dijo el vocero del Departamento de Estado, Richard Boucher.
Este asunto constituye un gran obstáculo para que Libia pueda integrar una asociación económica de la Unión Europea (UE) con países mediterráneos.
El líder libio, Muammar Kadhafi, que está buscando un acercamiento con Occidente después de más de una década de aislamiento internacional, prometió la semana pasada, durante una visita sin precedentes a la sede de la UE en Bruselas, que resolvería el conflicto con rapidez.
Los condenados, detenidos en febrero de 1999, fueron enjuiciados por haber infectado a 426 niños en un hospital de Benghazi con productos sanguíneos contaminados con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) que causa el sida.
Sin embargo, los condenados se declararon inocentes e insistieron en que no pueden ser responsabilizados por el brote de sida que, según autoridades libias, ha matado a más de 40 niños desde 1999.
Dejá tu comentario