Hillary Clinton dejó de lado anoche las hostilidades e hizo una fuerte apelación al voto demócrata por Barack Obama en las elecciones de noviembre. ¿Le harán caso quienes la votaron en las primarias?
Denver (EFE, AFP, Reuters, ANSA, DPA) - La senadora Hillary Clinton tomaba al cierre de esta edición el centro de la escena en la convención demócrata de Denver con un discurso de unidad en el que llamó con fuerza a las bases partidarias a votar por Barack Obama en las elecciones del 4 de noviembre.
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Considerada al principio de las primarias la favorita para lograr la candidatura opositora, la ex primera dama se dirigió a la tribuna de la convención para recordar sus éxitos y despejar cualquier duda sobre su apoyo al que podría convertirse en el primer presidente negro de Estados Unidos.
Hillary comenzó su discurso a las 22.30 hora local, el horario central de la televisión norteamericana, para asegurarse la máxima audiencia. Su discurso fue muy importante, dado que los demócratas intentan despejar los temores a una división de las bases tras la extensa interna que consagró a Obama, y sobre todo por la necesidad de éste de asegurarse el respaldo de todos los que votaron entonces a la senadora por Nueva York, algo que dista de estar asegurado (ver nota aparte).
Hillary elogió a Obama, pero no se privó de ensalzar su propio legado durante las primarias.
Recelo
Con todo, los observadores recelan del compromiso de los Clinton con su ex rival interno, ya que un triunfo de éste lo habilitaría para una eventual reelección, complicando las posibilidades de Hillary de volver a intentar llegar a la Casa Blanca en cuatro años.
En medio de vítores de los asistentes, la ex primera dama también advirtió sobre lo negativo que sería para EE.UU. que el republicano John Mc-Cain continúe las políticas de George W. Bush.
Clinton había adelantado los principales lineamientos de su mensaje en el breve discurso que dio el lunes ante los delegados hispanos, a los que llamó a trabajar «tan duro para Obama» como lo hicieron para ella durante las primarias. Los votantes latinos contribuyeron en la interna a darle victorias importantes en estados como California, Nueva York y Nuevo México.
«Estamos reunidos en Denver para prometer nuestro apoyo y para unirnos detrás del próximo presidente de EE.UU, Barack Obama», dijo entonces, saliendo al paso de una campaña republicana que intentó erosionar a Obama al inquirir a los demócratas sobre las causas por las que Obama no la eligió como compañera de fórmula.
Para llegar a la distensión que se concretó anoche, Obama había intentado, dándoles roles importantes en la convención, apaciguar a Hillary y a su esposo, el ex presidente Bill Clinton. Este último hablará hoy.
Obama aceptó, además, que Hillary reciba simbólicamente el voto de sus delegados, en una puesta en escena que debe culminar -según acordaron las partes- con una aprobación por aclamación de la candidatura del senador por Illinois.
¿Atentado?
Por otro lado, las autoridades de Denver afirmaron ayer que Obama no corre peligro pese a la detención de cuatro miembros de grupos supremacistas blancos que supuestamente planeaban un atentado en su contra.
«Lo que podemos decir es que estamos absolutamente confiados en que no existe ninguna amenaza creíble contra la vida del candidato, la convención demócrata o los habitantes de Colorado», dijo ayer en un comunicado el fiscal general de Colorado, Troy Eid. Según los propios acusados, dicho ataque iba a producirse mañana, durante el multitudinario discurso que Barack Obama pronunciará en un estadio en Denver.
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