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El plan piloto, dirigido por el Consejo de Investigación Médica (MRC), intenta descubrir si la droga puede ayudar a aliviar el dolor en pacientes que sufren enfermedades crónicas.
Los científicos y médicos profesionales elegirán a 400 pacientes británicos, que tras haberse sometido a algún tipo de intervención quirúrgica en Inglaterra o sufran de dolores agudos, participarán durante varias con el tratamiento piloto.
Cada uno de los pacientes recibirá entre una y cuatro pastillas que contienen partículas de marihuana o tetrahydrocannabinol, el ingrediente activo del cannabis.
"Muchos pacientes y médicos están muy interesados en conocer la respuesta a esta pregunta acerca de los poderes curativos y anestésicos del cannabis", declaró Anita Holdcroft, la científica que dirigirá el tratamiento.
"Para ello necesitamos estudiar los efectos y síntomas que genera la marihuana en el cuerpo humano", agregó.
Richard Spencer, un paciente con las piernas paralizadas desde hace 23 años por un accidente automovilístico, declaró que consumir marihuana como parte del tratamiento médico lo ayudó a superar el dolor y relajó los espasmos de sus piernas, permitiéndole dormir con tranquilidad.
Entre los pacientes que participarán del plan de prueba habrá enfermos con trastornos musculares agudos, de esclerosis múltiple, que poseen heridas graves de columna y otras condiciones que causan severos dolores.
Por su parte la Asociación Médica Británica (BMA) advirtió que en los medicamentos sólo debe utilizarse el componente de cannabinoides, parte de la planta de marihuana, ya que el resto podría traer efectos colaterales negativos para el hombre.