14 de agosto 2006 - 00:00

Londres reduce nivel de alerta aunque admite que amenaza es aún muy seria

El gobierno británico redujo este lunes el nivel de alerta desde "crítico" a "severo", suavizando paulatinamente los drásticas controles de seguridad que han provocado un caos en los aeropuertos, aunque advirtió que la amenaza de atentados es "aún muy seria".

Gran Bretaña estaba bajo alerta "crítica" desde el jueves, tras el arresto de 24 personas que supuestamente planeaban una ola de atentados contra aviones en vuelo entre este país y Estados Unidos.

Ese nivel, que significa que se espera un ataque terrorista inminente, fue rebajado a "severo", que indica que un atentado en suelo británico es "altamente probable".

El "cambio del nivel de alerta no significa que la amenaza haya desaparecido", declaró el ministro del Interior, John Reid, destacando que "la amenaza de un ataque terrorista en el Reino Unido aún es muy seria".

Aunque reiteró que la policía cree "que los principales sospechosos de la presunta conspiración fueron arrestados la semana pasada", Reid llamó al público a permanecer alerta y vigilante.

"El público debe saber que puede haber otra gente por allí que puede estar planeando un ataque contra Gran Bretaña", agregó.

El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos redujo también su nivel de alerta pasando de "rojo" a "naranja" todos los vuelos provenientes del Reino Unido.

Desde los ataques del 7 de julio de 2005, el nivel de alerta terrorista en Gran Bretaña ha permanecido "severo", mientras en los aeropuertos las medidas de seguridad eran similares a las de los demás aeropuertos del mundo.

Pero desde el jueves, el caos se apoderó de los aeropuertos británicos, principalmente el londinense Heathrow, el más concurrido de Europa, donde miles de vuelos han sido anulados.

Tras la rebaja de la alerta este lunes, los responsables de los aeropuertos británicos anunciaron que desde el martes en la madrugada los pasajeros podrán llevar un pequeño equipaje de mano, en el que podría llevarse una computadora portátil.

Sin embargo, sigue vigente la prohibición para llevar líquidos, con algunas pocas excepciones como las medicinas, leche y alimento para bebés.

Varias compañías, entre ellas British Airways, Virgin Atlantic y la línea de bajo coste Rynair, han criticado a la firma responsable de los aeropuertos británicos, BAA, por no haber desplegado más agentes de seguridad y por su decisión de esperar el martes para suavizar las duras medidas de seguridad.

Aunque se prevé que las filas de pasajeros van a ir disminuyendo progresivamente, en los vuelos para Estados Unidos, continuarán en vigor medidas de seguridad, como los registros físicos de cada pasajero.

"Medidas adicionales de seguridad seguirán en vigor", indicó Tony Douglas, jefe ejecutivo de BAA Heathrow.

Mientras tanto, un aparato de la compañía British Airways con ruta Heathrow-Nueva York regresó en la madrugada del lunes porque se sintió sonar durante el vuelo un teléfono celular que no pertenecía a ninguno de los pasajeros.

British Airways dijo en un comunicado que el capitán del avión, que llevaba 217 pasajeros, decidió volver a Londres como medida de precaución.

El gobierno británico prohibió el jueves que pasajeros llevasen a bordo teléfonos móviles, entre otros artículos personales.

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