Nueva York - A metros del Ground Zero, sobre la calle Greenwich, el edificio en el que funciona la corporación Moody's, que califica a 110 economías en el mundo, es el primero que ha sido reconstruido entre los que cayeron el 11 de setiembre de 2001. En el lobby de estas oficinas, frases formadas con letras gigantes son proyectadas continuamente sobre una pared. Son tan grandes que resulta imposible seguir la hilación de lo que allí se dice, aunque se puede pescar una oración al pasar que puede interpretarse en varios sentidos: «Todo puede venirse abajo antes de que tengas tiempo de pensar en tomar las precauciones necesarias». En este edificio trabaja Gabriel Torres, vicepresidente para América latina para esta evaluadora. La siguiente es la entrevista realizada a Torres sobre qué se puede esperar del gobierno de Barack Obama para afrontar la crisis de la economía local.
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Periodista: ¿Podrá el nuevo presidente, en el marco de una situación fiscal delicada, llevar a cabo una política expansiva para enfrentar la crisis?
Gabriel Torres: Desde la perspectiva que nosotros analizamos 110 países, uno se da cuenta de que el debate sobre políticas públicas en Estados Unidos es muy angosto, no como ocurre por ejemplo en la Argentina. El año que viene todo indica que el déficit va a ser bastante elevado, lo que, sumado a la caída de la economía, no le deja a Obama mucho margen de maniobra. El tema es cómo va a afrontar la realidad financiera y económica con las demandas de la izquierda de su partido. Está en «The New York Times» de hoy (ver nota parte). Va a tener que decirles: «Cálmense, paso a paso, no vamos a poder resolver todo». El cambio radical pasa por el hecho de que será un presidente afroamericano, pero en términos de políticas públicas no va a poder hacer mucho de todo lo que ha dicho durante la campaña.
P.: El gobierno afrontará un tema social grave con la gente que no puede pagar su hipoteca.
G.T.: Obama ha demostrado ser una persona muy cauta. El nombre que se mencionado como secretario del Tesoro es el de Larry Summers, por lo que va a ir por el lado de lo que ya se está haciendo. Se inició un proceso para gastar hasta 700 mil millones de dólares. Ya han empezado a invertir en los bancos. Dudo enormemente que tengan un plan armado, nuevo, que no se haya pensado antes. Donde sí puede haber mayor presión es que si ven que los bancos no están prestando, se van a preguntar para qué acabamos de invertir 125.000 millones de dólares. Es un tema político más que financiero.
P.: ¿Habrá demandas de votantes que podrán reclamar una política más dura con los bancos?
G.T.: Tal vez. Aquí hay que considerar la importancia del Congreso. Es tanto o más importante lo que piensan Barry Frank o Chris Dod, que son los jefes de las comisiones que siguen a los bancos en la Cámara de Representantes y en el Senado. Los precios de las casas han caído y probablemente van a caer otro 10%, por lo que otros cinco millones de personas van a entrar en el segmento de aquellos que deben más que el valor de su vivienda. El tema es cómo ayudar a quienes están en ese problema para que otros no se sumen y también pidan ser asistidos. Hasta ahora, no han bajado mucho las tasas de las hipotecas. Creo que están pensando en ver cómo resuelven este punto.
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