Lula acusa a su rival de planear ola de despidos en administración pública
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"Ellos quieren un Brasil para 40 millones de personas y no para 190 millones. Piensan que el tiempo se ocupa del pobre.
Sobre los pobladores de los barrios más pobres de los alrededores de Rio de Janeiro, dijo que "gente más aristócrata no sabe que tenemos vecinos sin agua ni cloacas".
Rio de Janeiro se ha transformado en el punto de fricción del inicio de la campaña para el segundo turno entre Alckmin y Lula.
Es porque la gobernadora de Rio de Janeiro, Rosinha Matheus, y su marido, el caudillo regional Anthony Garotinho, del PMDB, decidieron apoyar a Alckmin, pero el respaldo se transformó en una problema para el arco opositor.
La aceptación del apoyo de Garotinho, tildado de populista y denunciado por corrupción, causó la ira de Denisse Frossard, la candidata que enfrentará a Cabral por la gobernación de Rio de Janeiro.
Frossard, del Partido Popular Socialista, afirmó que Alckmin es "ingenuo" y no conoce la política carioca. Hasta amenazó con votar nulo y no al rival de Lula, a raíz de haber aceptado el apoyo de Garotinho.
El alcalde de Rio de Janeiro, Cesar Maia, del Partido del Frente Liberal (PFL), anunció que dejará de poner empeño en la campaña por Alckmin porque "Garotinho representa lo peor de la política". También acusó a Alckmin, ex gobernador de San Pablo, de desconocer de la política de Rio de Janeiro.



