Lula promulgó la ley que traspasa tierras a manos privadas
El presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva aprobó la ley que concede títulos de propiedad en terrenos del Amazonas a para personas que han vivido de manera ilegal en esos lugares durante años.
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En una concesión a los ambientalistas, quienes criticaron fuertemente la ley por intentar legalizar la toma de tierras y estimular la deforestación, Lula vetó aquellos artículos del proyecto de ley que pudieran permitir a las compañías tomar posesión de la tierra.
En los últimos treinta años, colonos, granjeros y especuladores han ocupado, robado, y vendido tierra estatal que no les pertenecía, colaborando con la destrucción de una quinta parte de uno de los bosques tropicales más grandes del mundo. Los títulos de posesión de tierras son frecuentemente falsos o inexistentes.
El gobierno brasilero sostiene que otorgar la posesión a los residentes en estas áreas reducirá el comercio de tierras y facilitará la vigilancia en la zona. Además informa que la ley beneficiará a los campesinos empobrecidos que fueran alentados a establecerse en el Amazonas durante la dictadura militar entre 1964 y 1985, pero a quienes nunca se les proveyó apoyo legal, asistencia social o ayuda financiera.
Se espera que los nuevos dueños de la tierra, que tendrán que pagar impuestos y cumplir con las regulaciones ambientales, ayuden a las autoridades ambientales a tomar medidas duras contra la ocupación ilegal y la deforestación, como así también para mejorar la implementación de programas de desarrollo en aéreas remotas del Amazonas.
La ley entregará la posesión sobre 67.4 millones de hectáreas en el Amazonas, comprendiendo un área mayor a Francia, a aquellos individuos que puedan probar que han estado ocupando la tierra publica desde diciembre de 2004.
La distribución de terrenos se efectuará sobre la base de declaraciones juradas de buena fe de los solicitantes afirmando que los mismos ocupan esa porción de tierra. Las autoridades no llevarán a cabo inspecciones in situ sobre tales reclamos en terrenos inferiores a 400 hectáreas.
Los grupos ambientalistas, que frecuentemente critican a Lula por ponerse del lado del progreso antes que de la conservación del bosque tropical más grande del mundo, afirman que la organización de la subdivisión de la tierra es uno de los errores del proyecto de ley que facilita abusos.
Para recibir el titulo de posesión para terrenos entre las 400 y las 1.500 hectáreas, los ocupantes tendrán que pagar la tierra a precio de mercado, el cual será definido por el Instituto Nacional de la Reforma de la Tierra.
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