Brasil confirmó este sábado que mantendrá su apoyo a Michelle Bachelet como candidata a la Secretaría General de la ONU, aun después de que el gobierno chileno de José Antonio Kast resolviera retirar el respaldo oficial a la postulación de la exmandataria.
El anuncio fue realizado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien destacó en sus redes sociales la trayectoria de la dirigente chilena y remarcó que reúne las condiciones necesarias para ocupar el cargo. Según sostuvo, Bachelet tiene “todas las credenciales” para convertirse en la primera mujer latinoamericana en encabezar las Naciones Unidas.
En ese sentido, el mandatario brasileño resaltó su recorrido político e institucional: recordó que fue presidenta de Chile en dos oportunidades, además de haberse desempeñado como alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos y como directora ejecutiva de ONU Mujeres. Para Lula, esa experiencia la posiciona como una figura apta para impulsar una agenda basada en la paz, el multilateralismo y el desarrollo sostenible.
México también sostiene el respaldo
Con esta definición, Brasil se alineó con México, que días atrás ya había ratificado su apoyo a la exjefa de Estado chilena. La presidenta Claudia Sheinbaum había expresado el miércoles la misma postura, en medio del reordenamiento político que generó en la región la llegada de Kast al poder.
La candidatura de Bachelet había sido formalizada en febrero por la gestión del entonces presidente chileno Gabriel Boric, con el acompañamiento inicial de Brasil y México. Sin embargo, ese esquema se alteró tras el cambio de gobierno en Chile, donde la nueva administración decidió bajarle el pulgar a esa postulación.
Desde el entorno de Kast argumentaron que el escenario internacional, la fragmentación de candidaturas latinoamericanas y las diferencias con algunos actores con peso en la elección volvían inviable la continuidad de la exmandataria en esa carrera.
La relación entre Lula y Kast sumó ruido en las últimas semanas
En el plano bilateral, el vínculo entre Lula y Kast había mostrado inicialmente algunos gestos de convivencia, pese a la distancia ideológica entre ambos. Incluso habían coincidido a fines de enero en Ciudad de Panamá, durante un foro regional, donde hablaron de cooperación contra el crimen organizado y de estabilidad política en la región.
Sin embargo, en las últimas semanas empezaron a aparecer señales de tensión. Una de ellas fue la baja a último momento de Lula de la asunción presidencial de Kast, un cambio de decisión que no fue explicado oficialmente.
La ausencia del mandatario brasileño se conoció, además, poco después de que Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y uno de los principales referentes de la derecha brasileña, confirmara su viaje a Chile para participar de la ceremonia de asunción por invitación del entorno de Kast.
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