7 de agosto 2003 - 00:00

Luto en Brasil por muerte empresario de medios Roberto Marinho

El poder político y económico, la industria de los medios de comunicación y el mundo del espectáculo amanecieron conmovidos y tristes el jueves en Brasil por la muerte del empresario Roberto Marinho, fundador y titular del poderoso conglomerado de medios Globo, uno de los mayores del mundo.

Marinho, quien definía el periodismo como "un ejercicio de audacia" y era comparado a menudo con el magnate mexicano Emilio "El Tigre" Azcárraga por su influencia en la vida política, social y cultural de su país, falleció en la noche del miércoles a los 98 años en Río de Janeiro, la ciudad que amaba y desde la que construyó su imperio.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, decretó tres días de luto por la muerte del empresario, cuyos restos serán velados en su mansión, a los pies del cerro Corcovado y de su Cristo Redentor, símbolos de Brasil en el mundo, al igual que las novelas y los productos culturales producidos por la cadena Globo de televisión, nave insignia de su emporio.

Al conocer su muerte, los diputados que participaban de una sesión extraordinaria del Congreso guardaron un minuto de silencio en la madrugada del jueves en homenaje al "Doctor Roberto", como era llamado por políticos y muchos de su más de 15.000 empleados.

El ex presidente Fernando Henrique Cardoso también manifestó pesar por la muerte del empresario, siempre citado en sus medios como "el periodista Roberto Marinho", hijo de un periodista y miembro de la Academia Brasileña de Letras desde 1993.

Los jardines de su residencia, atravesada por un río y habitada por flamencos rosados, se poblaron de banqueros, políticos, empresarios, intelectuales, periodistas y familiares, que despedían a uno de los pocos hombres de negocios en el mundo que logró convertir a su empresa en sinónimo de un país entero.

"Se fue un periodista excepcional. Un hacedor. Ningún brasileño lo superó como realizador", dijo emocionado el veterano caudillo político Antonio Carlos Magalhaes, senador y amigo de Marinho por 44 años.

El empresario, dueño de periódicos, cadenas de televisión, radios, empresas de Internet, operadoras de cable, editoras de libros y discos y de una fortuna personal estimada en más de 1.000 millones de dólares, había nacido en Río de Janeiro el 3 de diciembre de 1904.

Se encontraba en su domicilio en la noche del miércoles cuando sufrió un edema pulmonar y murió poco después en un hospital cercano.

Hijo del periodista Irineu Marinho, el empresario asumió la conducción de O Globo, el periódico familiar, cuando tenía 21 años, en 1925.

Su longevidad construyó un mito que el mismo alimentaba y que se convirtió en leyenda gracias a frases como "si algún día no estoy" o a anécdotas celebres, como cuando rechazó como presente unas tortugas que tenían 30 años de edad al saber que "apenas" vivirían 50 años más.

"Me apego mucho a esos bichitos, voy a sufrir cuando mueran", dijo entonces.

Marinho deja tres hijos -JoIao Roberto, Roberto Irineu y José Roberto, que trabajan en sus empresas- y a su esposa Lily, con la que se casó a los 83 años.

Su cadena de televisión, que llega al 95 por ciento de los hogares brasileños con televisión y lidera los índices de audiencia, se convirtió en sinónimo de calidad y fue uno de los artífices de la integración cultural del país, el más grande y poblado de América Latina.

Su trayectoria tampoco estuvo exenta de polémicas, como cuando en 1989 la TV Globo editó y presentó en horario central el debate entre los dos candidatos a presidente para las elecciones de ese año -Fernando Collor de Mello y Lula da Silva- de una forma en la que Collor, que resultó electo, se vio favorecido.

Nada de eso impedirá que Lula asista a su velorio en la tarde del jueves y despida a con honores a uno de los brasileños más influyentes del siglo XX y que deja su impronta hacia el siglo XXI.

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