Caracas - El presidente venezolano, Nicolás Maduro, suspendió las conversaciones con la oposición el miércoles por la noche en rechazo a las medidas que un día antes congelaron los activos del devastado país petrolero en Estados Unidos y limitaron severamente su actividad comercial.
Maduro abandonó el diálogo con el antichavismo y dio munición a Trump
-
Video: colapsó una rueda de la fortuna y 37 personas cayeron al vacío en un parque de diversiones de la India
-
Crece la presión sobre Ucrania para frenar ataques a refinerías rusas en medio del salto del petróleo
John Bolton, asesor de seguridad del presidente Donald Trump, no dejó duda sobre el objetivo: “La hora del diálogo ya pasó, toca ahora ponerse en acción”.
Washington pretende “asumir un papel de liderazgo y establecer la agenda sobre Venezuela”, dijo David Smilde, profesor de sociología y estudios latinoamericanos en la estadounidense Universidad de Tulane.
La Casa Blanca, que encabeza la presión para sacar a Maduro, perdió protagonismo tras el fallido levantamiento militar de abril liderado por el opositor Juan Guaidó -a quien valida como presidente encargado junto con medio centenar de naciones- y el inicio en mayo de un diálogo con la mediación de Noruega.
Aunque la diplomacia estadounidense asegura apoyar las negociaciones, el Consejo de Seguridad Nacional (NSC, por sus siglas en inglés) apuesta por la “máxima presión” para desmoronar al gobierno de Maduro, apuntó Smilde.
De manera que con el bloqueo, Bolton y el NSC “afirmaron su dominio en la política sobre Venezuela”, añadió.
Maduro, con una bajísima popularidad, anunció que revisará la negociación que se desarrolla en Barbados y amenazó con castigar a los opositores que aplauden el bloqueo, apoyado en su amplio poder institucional que incluye a los militares. Esto le permitiría estirar el tiempo.
Ayer, el Tribunal Supremo de Justicia avisó que “la justicia estará atenta a castigar con severidad cualquier intento de apoyar a sectores que tengan como propósito limitar las necesidades básicas de nuestro pueblo”.
“En Barbados estaba buscando el levantamiento de sanciones y lo que recibió fue una dosis mayor. Un acuerdo de apaciguamiento tampoco se lo van a permitir a menos que acepte unas presidenciales con nuevas autoridades electorales y sin él a la cabeza, lo cual no sería negocio para él”, comentó el politólogo Luis Salamanca.
Guaidó, por su parte, insiste en que seguirá jugando en todos los tableros: el del diálogo, rechazado por un sector opositor; el de la presión internacional, incluida cooperación militar de Estados Unidos; y el de la protesta, enfriada en los últimos meses.
“Trump está configurando cómo va a ser la política venezolana del futuro y, sobre todo, cómo va a ser la oposición del futuro. Ahora sí se puede decir que él es el jefe de la oposición”, apuntó el politólogo Ricardo Sucre.




Dejá tu comentario