«En las campañas políticas es como cuando se hace el amor: no hay control del final, y a veces todo se adelanta.» Esta sola frase del campañólogo estadounidense James Carville compensa al espectador de la hora que le lleva ver el documental «Our Brand is Crisis», que estrenó la semana pasada en la Argentina HBOLA y que cuenta desde adentro la campaña que llevó a Gonzalo Sánchez de Lozada a la presidencia de Bolivia en el año 2002. Entretenido, el film resume algunas lecciones de los asesores de campaña, dueños de un saber dudoso: nunca se sabrá si los éxitos se les deben a ellos o a sus clientes. De las derrotas se echarán la culpa entre sí hasta el final de los días. El documental tiene una falla de argumento: trata de culpar del mal gobierno de Sánchez de Lozada a sus asesores de campaña, cuya tarea era sólo hacerlo ganar. Con melancolía, proyecta además esa sombra fatal que pesa sobre el continente: ¿hay acaso sistema viable para las repúblicas de la América meridional? Una pregunta abierta cuya respuesta es la eterna promesa que se repite tras el eterno fracaso. «La democracia depende del buen resultado», dice uno de los entrevistados; y remata: ¿cómo ensayar la democracia en países en donde la política es cuestión de vida o muerte?
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El documental lo terminó su directora Rachel Boynton el año pasado y desde entonces el film recorre festivales y universidades, revelando los detalles más íntimos del comando de campaña que el ex presidente le confió a la empresa Greenberg-Carville-Shrum. Se lo encargaron con la intención de que sirviera para la promoción de esa firma, algo que quedó empañado por el triste final de «Goni» al renunciar desangrado en 2003.
El personaje más conocido de esa firma es Carville, asesor de la campaña para la primera presidencia de Bill Clinton y que echó fama por el mundo como asesor, entre otros, de Ehud Barak (Israel), Ernesto Zedillo (México), Fernando Henrique Cardozo (Brasil), Nelson Mandela (Sudáfrica), Tony Blair, (Gran Bretaña) y Gerhard Schröder (Alemania). Con tantas victorias no niega reveses que sufrió, por ejemplo, en la Argentina, adonde fue asesor de Eduardo Duhalde en las presidenciales de 1999 que perdió con Fernando de la Rúa ( asesorado por otro americano, Dick Morris) y de Domingo Cavallo en las elecciones de jefe de Gobierno porteño que le ganó en primera vuelta Aníbal Ibarra en el año 2000.
El film tiene el sabor de la mirada indiscreta, como otro que también protagonizó Carvillehaciendo de sí mismo, «The War Room», un documental sobre la primera campaña presidencial de Clinton que llegó a ser nominado al Oscar de Hollywood. Cuenta cómo los asesores discuten en «focus groups» (foros de ciudadanos comunes cuya opinión refleja la de las mayorías) las consignas de campaña, cómo se monta la manipulación de los datos a la hora de hacer campañas sucias, y la forma como los candidatos van quedando cada día más en manos de estos asesores venidos de Washington que se precian de manejar una ciencia que funciona sin perjuicio de las singularidades de cada lugar. Carville, un personaje histriónico que suele aparecer como actor en comedias de los canales del segmento sit-coms, se ríe de ese método: «Los clientes -dice- creen que uno tiene la bala de plata y el cáliz sagrado».
Que el método funciona lo avalan los triunfos que estos asesores tienen por el mundo, aunque sus clientes dirían seguramente que no fue por eso sino por sus condiciones como candidatos. El primer diagnóstico, como Sánchez de Lozada al arrancar la campaña era desastroso: «Es viejo, tiene fama de arrogante, ya fue presidente y no cumplió sus promesas». ¿Cómo remontar esas negatividades? Encontrando el «right frame», la consigna exacta para vencer al adversario, en la ocasión el ex militar Manfred Reyes Vila (no aparecía aún como principal enemigo Evo Morales). Ese lema es el que le da el título al film: Bolivia vive una crisis, este candidato la va a superar, «nuestra marca es la crisis». Con eso vamos a ganar.
• Campaña clásica
Contra él los asesores montan una clásica campaña negativa: dirán que es militar, o sea un hombre identificado con el pasado autoritario de su país. Encima es rico en un país pobre. Es decir, fácil de llevarlo a la obligación de tener que justificar sus bienes.
¿Funciona la campaña negativa? Sánchez de Lozada, «Goni», como le llamó su gente, llegó a la presidencia de Bolivia. Consiste en darle todos los días una información negativa a la prensa, «espinaca», como bromea ante la cámara un entrevistado: «A los periodistas hay que darles espinaca para que coman. Ya sé, la espinaca no es rica, pero es saludable, alimenta».
• Telón de fondo
¿Qué decirle a la gente? Otra receta corriente: sólo aquello que esté dispuesta a creer, nunca lo que uno o el candidato quiera transmitir. Centrada en la campaña de Bolivia, la Argentina pasa como telón de fondo. «Goni», explica uno de sus campañólogos, no es el culpable de la crisis argentina, algo que en 2002 golpeaba a toda la región. «La Argentina vendió todas las empresas del Estado y siguió estando mal.»
Para complementar, algo tan obvio como las campañas negativas: dispersar el voto negativo a «Goni», o sea separarlo a Reyes Vila de cualquier posibilidad de acercamiento a Evo Morales.
Que saliese del puesto echado por una pueblada que promovió su sucesor Evo Morales es otra historia, aunque el film busca relacionar una cosa con la otra. Los asesores venidos de Washington debían hacerlo ganar -como lo hicieron en la Argentina con De la Rúa-. Que tuvieran éxito en el cargo era otra historia, algo que estos personajes que el film demoniza explican desde el arranque de la campaña. «Hay cosas con las cuales la democracia no puede lidiar», dice uno de los asesores que explica, con eufemismos, que una democracia eficaz es un lujo de países ricos.
La frase más cruel, sin embargo, sale del propio Sánchez de Lozada, a quien se lo entrevistó para el film en su exilio de Washington: «Sólo en Estados Unidos creen que la gente puede cambiar con la información». I.Z.
«Our Brand is Crisis» (2005, EE.UU., Documental, 87'). Dir.: Rachel Boynton. Int.: Evo Morales, Gonzalo Sánchez de Lozada, Manfred Reyes Vila, James Carville, Robert Shrum, Tad Davine, Stan Greenberg. Lenguaje: españolinglés. Emitido el 28-II-2006 por HBO).
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