6 de agosto 2009 - 22:43

Más problemas para Berlusconi: afirman que también tuvo sexo con funcionarias

Silvio Berlusconi.
Silvio Berlusconi.
El senador Paolo Guzzanti afirmó que el premier Silvio Berlusconi tuvo sexo con algunas de sus colaboradoras. Aseguró que el presidente Giorgio Napolitano pidió a directores de diarios que no publiquen el nuevo escándalo sexual, pero el mandatario lo negó.

Paolo Guzzanti, senador y ex aliado de Berlusconi, realizó acusaciones sexuales explícitas sobre Berlusconi en su blog y dijo que estaban respaldadas por transcripciones telefónicas "que todo los directores de periódicos tienen, pero han decidido no utilizarlas ante la petición del presidente (Giorgio) Napolitano".

Así fue que Napolitano publicó un comunicado diciendo que la afirmación de Guzzanti de que habría ejercido presión sobre directores de periódicos es "totalmente infundada".

Berlusconi, de 72 años, enfrenta una ascendente presión desde inicios de mayo, cuando su esposa Verónica anunció que estaba buscando el divorcio, diciendo que ella no puede permanecer con un hombre que "frecuenta a menores".

Pero el vinculo entre Berlusconi con una adolescente de 17 años fue luego eclipsado por las acusaciones de que habría pagado por compañía femenina en sus fiestas.

Una de las acompañantes dijo que había dormido con él y que tiene grabaciones de audio para probarlo, pero el premier negó haber pagado por sexo, aunque afirmó que "no es un santo".

Si bien la popularidad de Berlusconi cayó, aún goza del 49 por ciento en los índices de aprobación y de una confortable mayoría en ambas Cámaras del Parlamento.

Por otra parte, la hija de Berlusconi, Barbara, corrigió lo declarado a la revista Vanity Fair sobre denuncias respecto de la vida privada de su padre.

Barbara Berlusconi difundió una nota en la que puntualiza el contenido de una entrevista publicada por la revista Vanity Fair, en la que pidió que sus palabras "no sean tergiversadas y extrapoladas", en lo que se refiere a su juicio sobre su padre.

"Quisiera que mis respuestas no sean tergiversadas y extrapoladas del contexto en que se encuentran, porque si no se correría el riesgo de que asuman un significado que, por el contrario, no tienen ni deben tener", dijo la hija del primer ministro italiano.

Barbara Berlusconi agregó que "el tono y el contexto de la entrevista eran en realidad de afecto hacia mi padre, por el que nutro una gran estima, tanto en cuanto padre como en cuanto político".

En la entrevista con Vanity Fair, cuyo contenido fue adelantado ayer y que fue muy discutida en la prensa italiana, Barbara Berlusconi opinó que a su juicio "la sociedad expresa un sentido de la moral común (y) los representantes políticos que son llamados a gobernar bien, a hacer prosperar la comunidad, también deben salvaguardar los valores que ésta manifiesta, posiblemente elevarlos".

Interrogada sobre la aparente contradicción entre el consenso y la popularidad del jefe del gobierno y el hecho de que haya admitido "no ser un santo", en medio de publicaciones periodísticas sobre fiestas sexuales, contestó: "No creo que un político pueda permitirse la distinción entre vida pública y vida privada".

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