La opinión pública estadounidense se vio nuevamente sacudida ayer con noticias provenientes de Irak. La cadena árabe Al-Jazeera difundió las imágenes de cuatro cadáveres de soldados estadounidenses que murieron en un enfrentamiento con la insurgencia iraquí en Ramadi, Al-Anbar.
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El diario inglés «The Guardian», que basa su información en certificados de fallecimientos del hospital de esa localidad, indicó que, de los 28 comprobantes de muerte firmados por el director del hospital de Al Majar, el doctor
El diario de Londres indicó además que, de acuerdo con el certificado de un joven de 19 años llamado Helfi, el joven tenía «heridas graves de balas en el cuerpo, moretones en el ojo izquierdo y un gran corte en el brazo derecho», como también «marcas de golpes y de tortura» por todo el cuerpo.
«Cuando (los militares británicos) nos trajeron los cuerpos, nos sorprendió que algunos estuvieran mutilados o hubiesen sufrido torturas», declaró el hermano de Majid a «The Guardian».
Tras el escándalo, en vocero de las fuerzas armadas británicas en Irak calificó estas acusaciones de tortura como «absurdas y mentirosas» y las calificó «un insulto al conjunto del ejército británico».