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El huracán de categoría 5 atravesaba el Golfo de México con vientos de 280 kilómetros por hora, y se preveía que tocaría tierra el viernes por la noche o a primera hora del sábado.
Después de la lección que dejó la embestida del huracán Katrina contra Louisiana y Mississippi el mes pasado, los funcionarios de las ciudades de la costa de Texas ordenaron a los residentes que se fueran y prepararon autobuses para aquellos que necesitaran ayuda.
Los residentes de Galveston, una ciudad localizada en una isla, de Corpus Christi y de las partes bajas de Houston estaban entre alrededor de 1,3 millones de texanos que debían evacuar.
Los habitantes de Houston que dejaban su ciudad provocaron embotellamientos en las autopistas interestatales que se prolongaron hasta la noche.
El gobernador de Texas, Rick Perry, quien ordenó la partida de todas las personas a lo largo de una franja costera de 483 kilómetros, dijo que se habían preparado proyecciones de computadora para que los funcionarios municipales puedan ver qué podría quedar bajo el agua tras la marejada de Rita.
"Entre Katrina y nuestros preparativos para esto, la gente entiende que esto no es algo para andar jugando", dijo Perry a CNN.
El gobernador sostuvo que unos 5.000 guardias nacionales de Texas estaban listos para recibir órdenes y alrededor de 1.000 funcionarios del departamento de Seguridad Pública habían tomado posiciones a lo largo de las rutas de evacuación, preparados para actuar después de la llegada de Rita.
En Huntsville, College Station, San Antonio y Dallas se instalaban refugios para 250.000 evacuados. Henry Garrett, el alcalde de Corpus Christi, dijo que la evacuación de su ciudad se basó en la experiencia de Katrina, y que marchaba con normalidad.
"Una de las cosas que nos dimos cuenta que teníamos que hacer aquí en Corpus Christi era analizar nuestro plan de evacuación", dijo en una entrevista con CNN. "Sentimos que teníamos que evacuar un par de días antes de lo que habíamos planeado", agregó.
A las 5 a.m. hora del Este de Estados Unidos (0900 GMT), el centro de Rita se encontraba a unos 830 kilómetros al sudeste de Galveston y a 990 kilómetros al este-sudeste de Corpus Christi, con vientos huracanados que se extendían 110 kilómetros desde el centro.
Rita avanzaba en dirección oeste-noroeste a unos 15 kilómetros por hora y se preveía que su velocidad aumentaría, dijo el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos. La tormenta se convirtió en el tercer huracán del Atlántico más intenso que se tenga registro, según la medición de la presión interna, dijo el centro de huracanes.
Los vientos máximos sostenidos de Rita, cuya fuerza aumentó a 281 kilómetros por hora sobre las cálidas aguas del Golfo, igualaban la potencia máxima de los de Katrina sobre el agua.
Katrina tocó tierra como una tormenta de categoría 4, con vientos de 233 kilómetros por hora.
La advertencia de huracán abarcaba 925 kilómetros de la costa estadounidense sobre el Golfo de México desde Fort Mansfield, Texas, a Intracoastal City, en el estado de Louisiana.
Después de las críticas por la respuesta lenta al Katrina, el presidente George W. Bush declaró el estado de emergencia para Texas y Louisiana a medida que Rita se acercaba.
"Los gobiernos federal, estatal y local están coordinando sus esfuerzos para estar listos", dijo Bush. "Esperamos y rezamos para que el huracán Rita no sea una tormenta devastadora, pero nos hemos preparado para lo peor", agregó.
El secretario de Seguridad Interior de Estados Unidos, Michael Chertoff, dijo que las autoridades habían preparado provisiones y estaban verificando los sistemas de comunicaciones.
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