Las industrias chinas se nutren cada año de masas de pobladores rurales que migran a las ciudades en busca de una mejor vida. Esto obliga a las autoridades a un permanente esfuerzo para asimilarlos y no crear nuevos bolsones de pobreza.
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La ola de estos migrantes, que se ha elevado por años aunque aún sigue cobrando velocidad, ahora ha alcanzado dimensiones históricas: Informate más
China, según el recuento oficial, tiene 114 millones de trabajadores migrantes que han dejado áreas rurales, temporalmente o para siempre, para laborar en las ciudades, lo que no incluye a decenas de millones de familiares que se trasladaron con ellos. Expertos gubernamentales predicen que
Los chinos también están tratando de hacerlocon un sistema político que alguna vez aisló a los campesinos en un virtual apartheid y sigue estando entre los más opresivos del mundo. Aun cuando las restricciones se relajan, los migrantes a menudo viven como proscritos en las ciudades; carecen de derechos de residencia plenos y frecuentemente se les niegan servicios básicos como escuelas y atención médica.
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