Estados Unidos ejecuta en Medio Oriente el operativo militar más amplio de las últimas dos décadas, en un contexto de creciente fricción con Irán y negociaciones sensibles sobre el programa nuclear de Teherán. La administración de Donald Trump busca enviar una señal de disuasión contundente ante lo que considera una escalada en la agresividad del régimen iraní.
Máxima presión: Donald Trump advierte a Irán tras el mayor despliegue militar de EEUU en 20 años
La Casa Blanca refuerza posiciones estratégicas en el Golfo Pérsico, el Mar Rojo y el Mediterráneo oriental mientras avanza una negociación nuclear contrarreloj.
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Donald Trump advierte a Irán con un posible desembarco "sin precedentes" de fuerzas militares.
El refuerzo alcanzó un punto crítico el 17 de febrero, con un despliegue que incluye activos navales, aéreos y de inteligencia en zonas clave como el Golfo Pérsico, el Mar Rojo y el Mediterráneo oriental.
La dimensión del operativo del despliegue militar de EEUU
El movimiento logístico refleja la magnitud de la estrategia:
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Puente aéreo: más de 160 vuelos de C-17A y 18 misiones de carga pesada C-5M hacia bases en Arabia Saudita, Qatar y Yibuti.
Poder naval: presencia de dos grupos de combate de portaaviones, acompañados por destructores y un submarino clase Ohio con capacidad nuclear.
Aviación de combate: concentración de F-15E, F-35A y A-10 en Jordania, además de refuerzos de F-16 en Emiratos Árabes Unidos.
Inteligencia y monitoreo nuclear: despliegue de aeronaves RC-135 para interceptación de comunicaciones y WC-135R para detección de actividad atómica.
Tensión en el Estrecho de Ormuz
Como respuesta, la Guardia Revolucionaria de Irán realizó maniobras en el Estrecho de Ormuz bajo el ejercicio “Control Inteligente”, donde probó el misil antiaéreo Sayyad-3G de largo alcance, capaz de interceptar cazas y misiles de crucero.
En paralelo, el factor político agrega presión. Donald Trump fijó un plazo de entre 10 y 15 días para alcanzar un acuerdo que imponga límites estrictos al programa misilístico iraní, advirtiendo sobre “consecuencias graves” en caso de no lograr avances.
Por su parte, el canciller iraní Abbas Araghchi anticipó que presentará un borrador de entendimiento en los próximos días, mientras Washington mantiene abiertos escenarios de respuesta militar, en un clima de máxima tensión regional.





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