Mea culpa de Bush en Nueva Orleans a un año de Katrina
-
Caos en un desfile en EEUU: un conductor atropelló a una multitud durante un desfile dejando al menos 15 heridos
-
Israel asegura haber eliminado a un alto responsable petrolero de Irán en un ataque en Teherán
Laura Bush, George Bush y la gobernadora de Louisiana, Kathleen Blanco, ayer durante una misa por las víctimas de Katrina en la Catedral de St. Louis.
Mientras pasaba entre las mesas, la mesera Joyce Labruzzo le preguntó en tono de broma: «¿Señor presidente, va usted a darme la espalda?», aludiendo al abandono en que el gobierno dejó a las víctimas del huracán. «No, señora», respondió Bush riendo. «No de nuevo».
Críticos opositores y gran parte de los comentaristas coincidieron en que el aniversario de Katrina -mientras se acercan las elecciones legislativas de noviembre- representa un momento políticamente desagradable para Bush.
Por su parte, el alcalde de Nueva Orleans, Ray Nagin, aseguró que la ciudad «está haciendo progresos», pero reconoció que existen todavía problemas para la llegada de los fondos para la reconstrucción. «Los recursos se están acercando -dijo Nagin-, ya pasamos por varias burocracias, en particular la federal, y ahora estamos al nivel de la estadual».
Según el alcalde, «el dinero está allí para avanzar hacia nosotros, pero estamos teniendo problemas para obtenerlo rápidamente para la gente que más lo necesita». «Cuando eso ocurra -prometió- veremos un renacer económico como el que este país no ha visto en mucho tiempo».
Por ahora, 12 meses después, muchos barrios de Nueva Orleans todavía parecen zona de guerra, ya que los escombros no fueron removidos en todos los sectores y las viviendas de los más pobres -en su mayoría afroamericanos- no fueron reconstruidas.
Las últimas estadísticas muestran que sólo la mitad de Nueva Orleans cuenta actualmente con electricidad, y también que apenas la mitad de los hospitales están en funcionamiento. Como si ello fuera poco, el crimen violento se sigue sintiendo con fuerza y 50% de los habitantes de la ciudad prefirió no regresar, al menos por ahora.
Asimismo, tras Katrina se duplicó la tasa de enfermedades mentales serias en las áreas que afectó, aunque el deseo de suicidios bajó, en parte porque los supervivientes se apoyaron mutuamente, según un estudio divulgado por los medios.
El informe de la Universidad de Harvard, del que se hicieron eco los periódicos locales, muestra que a 15% de los 1.043 supervivientes encuestados se le diagnosticó una enfermedad mental seria entre cinco y ocho meses después de la tormenta.
Esto implica que alrededor de 200.000 personas de Alabama, Louisiana y Mississippi afrontan patologías mentales graves.
La ciudad sufrió los peores vientos de Katrina cuando el huracán impactó la costa estadounidense del Golfo de México, el 29 de agosto de 2005. La violenta tormenta destruyó los diques y las aguas anegaron 80% de la ciudad, en algunos lugares con una profundidad de 6 metros. La mayoría de las víctimas se registró en esos barrios inundados.
Siempre en el marco de la conmemoración del aniversario, un grupo tradicional local llevó a cabo una marcha fúnebre simbólica, primero con un tono triste y luego con más alegría, a ritmo de jazz, para evocar el tímido optimismo de quienes volvieron a Nueva Orleans.




Dejá tu comentario