13 de marzo 2006 - 00:00

Milosevic: médicos aún no descartan envenenamiento

Una carta escrita por Slobodan Milosevic fue expuesta ayeren el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia. «Elcarnicero de los Balcanes» denunciaba en ella que era víctimade intentos de asesinato para silenciarlo.
Una carta escrita por Slobodan Milosevic fue expuesta ayer en el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia. «El carnicero de los Balcanes» denunciaba en ella que era víctima de intentos de asesinato para silenciarlo.
La Haya (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - El ex presidente yugoslavo Slobodan Milosevic falleció de un infarto de miocardio, según las conclusiones preliminares de la autopsia hecha pública por el Tribunal Penal Internacional (TPI) para la ex Yugoslavia, aunque no se descarta todavía un eventual envenenamiento o, incluso, un suicidio.

«Los médicos identificaron dos afecciones cardíacas que padecía Milosevic y que, según ellos, explicarían el infarto de miocardio», afirmó el TPI en un comunicado.

Una portavoz del tribunal declaró, sin embargo, que es prematuro todavía excluir un posible envenenamiento. «Es demasiado pronto para sacar la mínima conclusión. Los médicos deben redactar aún su informe final», declaró Alexandra Milenov, al responder a una pregunta sobre esos rumores.

El TPI también ordenó un análisis toxicológico para aclarar las causas de deceso del ex presidente yugoslavo, conocido como «el carnicero de los Balcanes» y acusado de matanzas y de operaciones de «limpieza étnica», quien apareció muerto el sábado en su celda del TPI a la edad de 64 años.

Horas antes, la fiscal del TPI para la ex Yugoslavia, Carla Del Ponte, había calificado de simples «rumores» las acusaciones de envenenamiento de su principal detenido en La Haya, donde era juzgado por crímenes de guerra y contra la humanidad y por genocidio en las guerras que desembocaron en el desmembramiento de la ex Yugoslavia durante los años 90.

Del Ponte estimó «extraño, si bien naturalmente posible, que haya muerto de repente sin que los médicos que lo siguen se dieran cuenta de que su estado de salud había empeorado bruscamente». «No tenemos más opción que una muerte natural o un suicidio», declaró, sugiriendo que Milosevic puede haber buscado evitar ser condenado.

• Desconfianza

Su hermano Borislav Milosevic, residente en Moscú, exigió que un equipo de médicos rusos viaje a La Haya, « porque la familia no confía en esta autopsia al igual que él no confiaba en esta Justicia».

La televisión holandesa NOS afirmó ayer que, según dos fuentes distintas, en el pasado se habían encontrado sustancias anormales en la sangre del ex presidente yugoslavo, quien se sometía periódicamente a controles médicos a causa de sus problemas cardiovasculares, y que habrían bloqueado el efecto de los remedios que tomaba contra la hipertensión.

La polémica sobre las circunstancias de su muerte surgió el sábado por acusaciones de familiares del ex dirigente y se avivó ayer al declarar uno de sus abogados,
Zdenko Tomanovic, que Milosevic había afirmado en una carta que lo querían envenenar para silenciarlo.

«Quieren envenenarme», había escrito el viernes a la Embajada de Rusia, según dijo el abogado, quien mostró la carta.
«Estoy muy preocupado e inquieto», añadía.

Milosevic decía que en unos análisis de sangre que le hicieron el 12 de enero y cuyos resultados le comunicó el TPI a principios de marzo se constató la presencia en altas dosis de un medicamento usado en el tratamiento de la lepra y la tuberculosis.

En febrero, los jueces denegaron la petición de Milosevic de someterse a tratamiento en Moscú. Estimaban que podría aprovechar la ocasión para no regresar y que era innecesario, ya que recibía los cuidados que necesitaba en La Haya.

• Acusación

En su carta hecha pública ayer, Milosevic aseguraba que la verdadera razón por la que se le impedía viajar a Moscú era «el miedo de algunos de que un análisis médico detallado en un hospital moscovita revelase que se estaba destruyendo sistemáticamente su salud», agregó el abogado Tomanovic.

Al igual que otras muchas personalidades, Carla del Ponte lamentó que el ex dictador muriese antes de la conclusión del juicio y, por lo tanto, sin conocer la sentencia.

Tras su muerte, dijo, «urge todavía más la necesidad de que se juzgue a los prófugos
Ratko Mladic y Radovan Karadzic», jefes militar y político de los serbios de Bosnia.

Tras calificar a Milosevic como «una de las fuerzas más malignas de Europa en mucho tiempo», la secretaria de Estado estadounidense,
Condoleezza Rice, declaró el domingo que habría sido «mejor» que el juicio hubiese concluido, pero instó a los serbios a « seguir adelante».

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