Mueren 16 civiles afganos en un atentado suicida talibán

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Al menos 16 afganos, en su mayoría civiles, murieron hoy en un nuevo atentado suicida talibán en el este de Afganistán, mientras las tropas estadounidenses y británicas lanzaban una importante ofensiva en un bastión insurgente en el sur del país.

El atentado ocurrió en el pueblo de Khogyani, cerca de la ciudad de Jalalabad, durante una reunión de responsables administrativos y policías que discutían sobre la lucha contra el opio.

Afganistán es el principal productor mundial de opio y los talibanes financian su insurrección con ese comercio.

Algunos militares de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) estaban cerca del lugar del atentado pero ninguno resultó afectado, declaró a la AFP el mayor Martin O'Donnell, portavoz de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) de la Alianza Atlántica.

"Quince afganos murieron y 14 resultaron heridos", añadió. Las autoridades afganas no ofrecieron ningún balance.

El ataque se produjo mientras responsables de la administración local y policías explicaban a los habitantes del pueblo, sentados en el suelo, la necesidad de abandonar el cultivo de la adormidera, de la que se extrae el opio, contó uno de los heridos, que fue conducido al hospital de Jalalabad.

"Los insurgentes atacaron disparando primero con armas ligeras y con lanzacohetes" antes de que un kamikaze hiciera estallar en el medio de la reunión, la bomba que llevaba consigo, explicó el mayor O'Donnel.

"Un joven se acercó diciendo que se quería inscribir en no se qué", recordó el herido que, a continuación, vio "una gran llama roja y una fuerte explosión".

"El atentado lo cometió uno de los nuestros, llamado Abdulá", declaró por teléfono un hombre que se identificó como el comandante talibán Qari Sajad.

Mientras tanto, en el sur, soldados británicos y marines estadounidenses lanzaron una nueva operación en la provincia de Helmand, feudo de la resistencia extremista talibán en Afganistán, informó el martes la ISAF en un comunicado.

La operación es la más significativa realizada en los últimos meses en la problemática región, dada la presencia de rebeldes islamistas y productores de opio y el hecho de que es fronteriza con Pakistán.

Su objetivo es "reforzar la seguridad de los civiles afganos" en el distrito de Garmser, agregó la nota.

La operación ha sido llamada "Azada Wosa", que significa "Sean Libres" en pashto, el lenguaje del sur y este de Afganistán.

Las unidades del vigésimo cuarto Cuerpo Expedicionario de marines involucradas en la acción tienen sus bases en la cercana provincia de Kandahar.

Las fuerzas británicas son las responsables de los efectivos de la ISAF en Helmand y tienen destacados en esa provincia a miles de hombres.

Helmand es una gran provincia desértica que comparte una larga frontera con las zonas tribales del noroeste paquistaní donde los talibanes y Al Qaida han reconstituido sus fuerzas con el apoyo de las tribus locales.

La ISAF desea reforzar su presencia en Garmser para impedir los suministros de armas a los talibanes procedentes de Pakistán.

El 2007 fue el año más mortífero de la rebelión lanzada por los talibanes después de su expulsión del poder por una coalición internacional, a finales de 2001, en castigo por su apoyo al líder de la red Al Qaeda, Osama Bin Laden.

La coalición internacional prevé que 2008 sea igualmente un año sangriento, pese a la presencia de unos 70.000 militares extranjeros, entre la ISAF y la coalición internacional encabezada por Estados Unidos.

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