«Hoy o mañana, los doce inspectores de la AIEA que llegaron recientemente a Irán levantarán los precintos de la fábrica de Natanz y de una parte de las instalaciones de conversión de Ispahán para permitir técnicamente la reanudación de sus actividades», declaró una fuente bien informada a la agencia «Fars», próxima a los conservadores iraníes. Irán asegura que sus planes nucleares están orientados a fines exclusivamente civiles para la producción de combustible atómico destinado a sus centrales eléctricas.
Sin embargo, Estados Unidos y países europeos imputan a Teherán ocultar fines militares detrás de objetivos civiles, y pugnaron por la remisión del expediente al Consejo de Seguridad de la ONU.
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