Por su parte, el heredero directo de la corona de Inglaterra, Carlos, ostenta el título de príncipe de Gales. Diana se convirtió también en princesa de Gales por su matrimonio con Carlos en 1981. A pesar de su divorcio en 1996, Lady Di llevó este título hasta su muerte un año más tarde en un accidente de tráfico en París. El título de princesa de Gales se encuentra vacante desde entonces.
Según la lógica, el título debería recaer en Camilla después de su matrimonio, pero la familia, al parecer, quiso evitar una reacción de la opinión pública que asocia el puesto con Diana.
El título de duquesa de Cornualles, que ostentará Camilla, es uno de los numerosos que automáticamente se conceden a la esposa del heredero del trono.
Carlos habría podido, en teoría, esquivar un eventual rechazo materno, pero entonces correría el riesgo de un veto del Parlamento.
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