Caracas (Reuters, EFE) - Mientras las consignas políticas y el desabastecimiento causado por un paro opositor de 24 días signaron el día de la Navidad de los venezolanos, dirigentes de la oposición criticaron una oferta del equipo del presidente electo de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, para dar apoyo energético al gobierno de Hugo Chávez.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En tanto, la oposición desafió a Chávez a adelantar elecciones si pierde una consulta que no es obligatoria, convocada para del 2 de febrero por la autoridad electoral, bajando el tono y sin mencionar la petición de su renuncia. «Acepte usted que si pierde convocará a elecciones generales en menos de treinta días», dijo en rueda de prensa el presidente de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), Carlos Ortega, uno de los líderes de la oposición que ha mantenido durante 24 días una huelga general. Luego de exigir durante semanas la renuncia de Chávez, Ortega optó por apelar a la mediación de la OEA para que el presidente acepte el desafío en la mesa de diálogo que las partes reanudan hoy, estancada por falta de acuerdo sobre una salida electoral a la crisis.
La propuesta, anunciada el martes por el asesor de Lula, Marco Aurelio García, implicaría el envío de combustible brasileño a Venezuela para paliar la severa escasez que ha provocado el paro, así como buques cisterna para el transporte de crudo para su posterior refinación. El diputado Timoteo Zambrano, uno de los líderes de la oposición, dijo que esa ayuda «sería un acto inamistoso» que «aparta a Brasil de la neutralidad debida» en el amargo enfrentamiento entre Chávez y sus adversarios.
Los opositores a Chávez recibieron la Navidad con un estruendoso «cacerolazo» de medianoche en rechazo al mandatario, a quien acusan de llevar al quinto exportador mundial de crudo a la ruina económica y de querer imponerle un gobierno comunista como el de Cuba.
Dejá tu comentario