Dos coche-bombas causaron estragos en Kerbala y Mosul.
Bagdad (ANSA)- Al menos 59 personas murieron en las últimas horas en Irak, en una nueva oleada de violencia que incluyó atentados suicidas y ataques con morteros en Bagdad y el poblado chiíta de Nahrawan, sudoeste de la capital, dijeron ayer fuentes locales.
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En el hecho más grave 20 personas murieron y 15 resultaron heridas en un ataque con morteros contra el poblado chiíta de Nahrawan, sudoeste de Bagdad, dijo ayer la agencia iraquí Aswat al-Iraq.
La agencia dijo que treinta disparos de mortero cayeron en una zona residencial de Nahrawan, 25 kilómetros al sudoeste de Bagdad.
El reporte no precisó quiénes fueron los responsables del ataque. Veinte personas murieron en la acción y varios de los heridos se encuentran en graves condiciones, de acuerdo al reporte.
A su vez, dos coche-bombas causaron ayer al menos 21 muertos en Kerbala y Mosul, al sur y norte de Bagdad, informaron fuentes policiales.
El primer atentado ocurrió en la ciudad santa de Kerbala, sur de Irak, cuando la explosión de un coche-bomba mató a 16 personas.
La explosión causó además 44 heridos, muchos de ellos en graves condiciones, según las fuentes.
El coche-bomba estalló en la puerta del restaurante Al Zawraa, cerca de un mercado y del mausoleo del iman Abbas. El iman Abbas es el hermano de Hussein e hijo de Ali, las figuras más importantes del islam chiíta.
El segundo ataque ocurrió en Mosul, 396 kilómetros al norte de la capital, y provocó al menos 5 muertos, según la televisión local al Iraqiya. La emisora dijo que la explosión ocurrió en la plaza Al-Yarmuk, en el centro de la ciudad.
Después de las explosiones, las autoridades profundizaron las medidas de seguridad en torno a varias ciudades del país, como en la ciudad santa de Najaf, 161 kilómetros al sur de Bagdad, de acuerdo a fuentes locales.
Por temor a nuevos atentados, dijo la agencia de noticias Nina, los controles fueron intensificados en torno a la ciudad vieja de Najaf, donde está ubicado el mausoleo del Iman Ali.
Un soldado estadounidense murió ayer a raíz de las heridas sufridas en la provincia de Al Anbar, oeste de Irak, bastión de la guerrilla sunnita, dijo un comunicado militar norteamericano. El efectivo pertenecía al quinto regimiento de combate.
En tanto, en Tel Afar, un atacante suicida que conducía un coche-bomba se hizo explotar contra un puesto de bloqueo del ejército iraquí en el barrio de Al Salam, en la zona oeste de la ciudad fronteriza con Siria.
Tres transeúntes murieron y otras 15 personas resultaron heridas, entre ellas tres soldados.
Bagdad y sus alrededores también fueron foco de atentados, ataques y ejecuciones que, en total, causaron 14 víctimas mortales y 17 heridos, de acuerdo a fuentes policiales.
El viernes tres golpes de mortero explotaron cerca de la mezquita chiíta de Mustafá, en el barrio de Kaddhimiya, oeste de la capital, provocando dos muertos y siete heridos.
Otros tres disparos de mortero explotaron en la zona de Dabbash, en el suburbio de Hurriya, noroeste de Bagdad, donde se registraron tres muertos y cinco heridos, todos civiles, según las fuentes.
En la zona sudoeste de la capital, una bomba colocada en la calle explotó en la calle principal del suburbio de Bayya y mató a un civil e hirió a otros cinco.
También al sur de Bagdad, cinco miembros de una misma familia fueron asesinados por hombres armados que irrumpieron en su casa en el suburbio de Dora. Otras tres personas fueron muertas en un hecho similar en el barrio de Zafaraniya.
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