Otro viernes sangriento sacude a Siria. A pesar de una ley que prohíbe las manifestaciones, partidos opositores convocaron a masivas protestas en distintos puntos del país contra el gobierno de Bashar al Asad. El ejército desplegó los tanques para apagar las protestas y volvió a abrir fuego contra la gente. La represión dejó un saldo de cinco muerto y varios heridos graves, en la ciudad de Homs, a 160 kilómetros de Damasco, la capital.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Además, las fuerzas de seguridad detuvieron en Damasco a uno de los principales opositores, Riad Seif, según indicó el presidente del Observatorio sirio de Derechos Humanos, Rami Abdel Rahman. "Fue detenido tras la oración del viernes, cerca de la mezquita Al Hasan", indicó el titular de esta organización no gubernamental (ONG).
Varios tanques entraron en la ciudad de Homs, la tercera ciudad de Siria, mientras varios miles de opositores al régimen de Asad manifestaban en varios lugares del país desafiando la prohibición promulgada por el ministerio del Interior.
Cinco manifestantes perdieron la vida y otros varios resultaron gravemente heridos por tiros de las fuerzas de seguridad sirias para dispersar las protestas. "Al menos cinco personas murieron y varias resultaron heridas de gravedad por los disparos de las fuerzas de seguridad contra una manifestación", declaró Najati Tayara, militante de derechos humanos de la ciudad.
Los servicios de seguridad, con altavoces colocados en camionetas, exhortaban a los habitantes que participaron en las manifestaciones a rendirse en la comisaría de su barrio "si no quieren ser detenidos y castigados". También instaban a los comerciantes a volver a sus casas y a los habitantes a no salir.
El ministerio del Interior pidió en un comunicado a la población que se abstuviera de participar en manifestaciones o "sentadas", para que se restablezcan la "estabilidad" y la "seguridad", y para "ayudar a las autoridades a cumplir con su misión", según un comunicado citado por la agencia oficial Sana. Pero los opositores al régimen sirio de Al Asad mantuvieron su llamado a nuevas manifestaciones el viernes.
"Hoy es el viernes de desafío. Es un mensaje a todos los que son conscientes de la situación. No nos moveremos. Nos sacrificaremos por la libertad, la dignidad y el orgullo" afirma el texto colgado en el sitio "La Revolución Siria 2011", creado por jóvenes militantes.
En el sur de Damasco, el ejército proseguía su retirada de la ciudad de Deraa, epicentro de la protesta contra el régimen. El ejército había ocupado la ciudad para acabar con las protestas iniciadas el 18 de marzo.
Desde que se iniciaran en el país las protestas, al menos 8.000 personas fueron arrestadas en Siria, según la organización Insan. El ministerio afirmó haber "liberado a 361 personas que se rindieron a la policía".
Dejá tu comentario