Pakistán votó pese a amenaza talibán y 22 muertos
-
Trump anuncia que EEUU bloqueará todos los buques que intenten cruzar Ormuz y desafía a Irán
-
EEUU anunció que las negociaciones con Irán fracasaron y retiró a su comitiva de Pakistán
Estas elecciones son históricas ya que permitirán a un gobierno civil pasar el testigo a otro después de haber llegado al final de un mandato de cinco años, toda una novedad en este país creado en 1947 y con una historia marcada por golpes de Estado.
Más de 130 personas murieron durante esta campaña electoral considerada por los observadores como la más mortífera de la historia del país, unos episodios violentos reivindicados en gran parte por el Movimiento de los Talibanes de Pakistán (TTP) opuestos al proceso democrático que consideran "no islámico".
El TTP había anunciado una cascada de ataques para el día de la votación, protegida por más de 600.000 miembros de las fuerzas de seguridad. Sin embargo, los ataques fueron de magnitud limitada este sábado, aunque dejaron 22 muertos.
Los talibanes del TTP reivindicaron un atentado contra un partido laico que dejó 12 muertos y decenas de heridos en Karachi (sur). En la noche, un atentado suicida, modus operandi de los insurgentes, mató a dos paramilitares.
Otros ataques en la inestable provincia de Balutchistan (suroeste) y en el noroeste, bastión del TTP, dejaron ocho muertos y decenas de heridos, según fuentes locales, elevando a 22 el número de muertos en la violencia electoral del sábado.
"Hemos vivido años en el miedo de las amenazas de los terroristas. Hemos decidido acabar de una vez por toda con este clima del miedo", dijo a la AFP Suhail Ahmad, comerciante de Peshawar.
El partido que obtenga un mayor número de votos tratará de formar una coalición mayoritaria junto a otros partidos apta para gobernar el país. Si no lo consigue, el segundo mejor posicionado intentará hacerlo, gracias a un sistema que abre la puerta a numerosas posibilidades de alianzas más o menos previsibles.
Nawaz Sharif podría acceder por tercera vez al puesto de primer ministro, un récord, después de haber ocupado el puesto entre los periodos de 1990-1993, hasta que cayó por corrupción, y entre 1997 y 1999, cuando fue derrocado por un golpe de Estado militar.
Sharif e Imran Khan apoyaron la idea de dialogar con los talibanes para intentar poner fin a la violencia y criticaron los disparos de drones estadounidenses contra los islamistas en el noroeste del país. Pero ninguno de los dos precisó cómo harían para lograr la paz sin molestar a Washington, primer socio del país.




Dejá tu comentario