Washington, Damasco, Beirut y Jerusalén (Reuters, The New York Times, AFP) --El presidente estadounidense, George W. Bush, dio un rotundo respaldo al gobierno israelí, al afirmar que la operación de ataque de Israel a Siria obedeció al derecho de defensa del primer país. Mientras, se vivió otra jornada de extrema tensión, en este caso por incidentes fronterizos con el Líbano que habrían derivado en la muerte de un soldado israelí.
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«Le dejé muy en claro al primer ministro israelí, Ariel Sharon, que Israel tiene el derecho de defenderse y que no se debe sentir restringido en términos de la defensa de su suelo patrio», dijo Bush, al tiempo que su gobierno bloqueó una resolución condenatoria de Israel en el Consejo de Seguridad. «De todas formas, dije que era muy importante que toda acción que Israel realice debe evitar una escalada (del conflicto) y aumentar la tensión» en la zona, agregó el mandatario en la Casa Blanca.
Israel bombardeó el domingo un presunto campo de entrenamiento de extremistas palestinos en Siria, cerca de Damasco, tras el atentado suicida perpetrado el sábado en Haifa, Israel, donde murieron 20 personas incluida la atacante. La población siria tomó con indignación lo sucedido, que fue el mayor ataque de parte de Israel en más de 20 años. «No podía creer lo que estaba escuchando. Me hubiera gustado estar allí con una escopeta a mano», dijo Maher Awad, un taxista que repitió el sentimiento generalizado. Por otro lado, en el Consejode Seguridad de la ONU se trabó una condena a Siria, país que convocó al cuerpo el mismo domingo para que «condene enérgicamente» el ataque aéreo israelí. Los miembros con voto pleno en el consejo no se pusieron de acuerdo y anoche continuaban debatiendo a puertas cerradas. El poder de veto de EE.UU., que reclama que Siria deje de apoyar al terrorismo, impidió una declaración muy dura contra Israel, que sería respaldada por Francia. En la sesión de ayer, tampoco se llegó a ninguna conclusión en torno de la pretendida nueva resolución que busca Estados Unidos para obtener financiación y aval de la ONU a su política en Irak.
«Siria ha ejercitado una máxima moderación, porque reconoce que Israel está provocando pretextos aquí y allí con el objetivo de exportar su actual crisis interna a toda la región», dijo Faysal Mekdad, embajador sirio ante la ONU.
Israel no se refirió ayer al ataque contra Siria y en cambio, mientras se llevan a cabo las celebraciones del Yom Kipur, las fuerzas israelíes bombardearon con morteros una zona del sur del Líbano cercana a la frontera y atacaron a un colectivo y un automóvil, según las fuerzas de seguridad libanesas y algunos testimonios locales.
En cambio, para un vocero militar israelí, «francotiradores emboscados de Hizbollah (chiíta libanés) abrieron fuego a media tarde contra una patrulla del lado israelí de la frontera, que respondió», por lo que habría muerto un soldado de Israel.
El portavoz no dio cuenta de las víctimas pero afirmó que «el ejército no permitirá que civiles o militares israelíes sean objetivo de disparos». Hizbollah negó cualquier responsabilidad en el hecho. El responsable israelí recordó el «apoyo de Damasco y de Teherán a Hizbollah» y afirmó que, sin «la luz verde de Siria, Hizbollah no podría desplegarse en la frontera». Anoche, más disparos de morteros cayeron en territorio israelí, sin que se produjeran víctimas.
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