La petrolera británica Shell obtuvo a comienzos de 2026, tras un trámite de dos años, una exención de la Administración Federal de Aviación (FAA) que le permite operar drones en sus plataformas marinas del Golfo de México. El objetivo es revisar los daños de una tormenta con mayor rapidez y reanudar antes la producción. La compañía sería el primer productor de petróleo en utilizar estos aparatos en instalaciones en alta mar.
El anuncio coincide con el paso del huracán Isaías, el primero de la temporada atlántica de 2026, que se esperaba que tocara tierra en la costa del Golfo de Estados Unidos entre la noche del viernes y la madrugada del sábado. Según informó la Bloomberg, hasta el viernes, cerca del 72% de la producción de crudo estadounidense en esa región estaba paralizada, y Shell había suspendido la producción en cuatro de sus plataformas, según la agencia.
Cómo funcionará el sistema
En la actualidad, para que una tripulación regrese a una plataforma tras un huracán, inspectores trasladados en helicóptero deben evaluar primero las condiciones de seguridad, un proceso que puede demandar un día entero. Con el nuevo esquema, la revisión se haría desde la propia instalación. Los drones, que funcionan a batería y miden unos 76 centímetros de ancho, estarán guardados en una caja a prueba de huracanes. Rodearán la plataforma con cámaras con zoom para detectar fugas y equipos dañados, y transmitirán las imágenes en vivo a tierra a través de Starlink.
Kevin McMahon, vicepresidente de activos de producción de Shell en el Golfo, señaló que cuando hay que evacuar por un huracán “no producimos ni una sola gota de petróleo”. Agregó que tener drones basados en las plataformas permite inspeccionar poco después de que pase la tormenta. Ross Doak, ingeniero sénior de robótica a cargo del proyecto, estimó que la empresa podría tener un diagnóstico detallado de los daños antes de que otros operadores logren llegar con helicópteros o aviones.
El objetivo del uso de drones es revisar los daños de una tormenta con mayor rapidez y reanudar antes la producción
El primer dron del proyecto, bautizado IRN-Maiden, se instalaría antes de fin de año en una de las plataformas de Mars, un yacimiento en aguas profundas ubicado a unos 209 kilómetros al sur de Nueva Orleans. Shell prevé sumar al menos otros cinco drones en el Golfo en 2027 y evalúa extender la iniciativa a instalaciones del Mar del Norte y de África. La empresa calcula que reanudar la producción un día antes tras tormentas de gran intensidad le permitiría ahorrar casi US$50 millones en tres años.
El uso de drones ya existe en otros sectores: las aseguradoras estadounidenses los emplean para evaluar daños de tormentas desde el huracán Florence, en 2018, y en Noruega se utilizan en el Mar del Norte. En paralelo, el CEO de Shell, Wael Sawan, apunta a recortar entre u$s5.000 y u$s7.000 millones en costos hasta fines de 2028.