Paro general en Uruguay contra la economía de Batlle
-
Trump confía en que existe una "buena posibilidad" de cerra un acuerdo con Irán
-
Caos en un desfile en EEUU: un conductor atropelló a una multitud durante un desfile dejando al menos 15 heridos
"La situación de la salud pública es bastante complicada porque hasta el mediodía de hoy no hubo respuesta alguna por parte del Gobierno a los reclamos de mejoras salariales y no se avizora ninguna solución", explicó Castro.
El ministro del Interior, Guillermo Stirling, denunció que durante el paro general hubo lanzamiento de piedras contra siete unidades del transporte colectivo, mientras que las cubiertas de otros dos autobuses quedaron destrozadas por la siembra de clavos miguelitos en calles de la ciudad. "No hay noticias de otros incidentes", destacó el ministro.
La paralización de actividades afectó totalmente a las oficinas y empresas públicas, bancos oficiales y privados, la enseñanza y la industria, mientras los trabajadores de la salud continuaron su escalada de ocupaciones de centros de asistencia estatales.
Como en anteriores paros, la mayoría de los comercios abrió sus puertas en los horarios habituales en todas las ciudades del país.
Una proclama gremial subrayó que, mientras se anuncian subas en las tarifas de los servicios públicos, "caen los salarios, se recortan las inversiones en educación, vivienda y salud y persiste una desocupación que no tiene remedio dentro del esquema de país diseñado por la estrategia neoliberal".
Agregó que "la lucha de los trabajadores de la salud pública es una lucha de todo el movimiento sindical", en alusión a la huelga que mantienen unos 12.000 empleados del sector, cuyos sueldos se consideran, incluso a nivel oficial, extremadamente bajos.
La situación social en Uruguay se agravó cuando el país entró en recesión en 1999, y sólo en 2002 el Producto Bruto Interno (PBI) registró una caída de 10,8 por ciento, en tanto la desocupación llegó en noviembre de ese año a casi 20 por ciento y hoy se ubica en 17,5 por ciento.
También el año pasado se precipitó la más grave crisis financiera del país, en gran parte reflejo de la crisis argentina, con masivo retiro de depósitos, caída de reservas y una pérdida de poder adquisitivo que derivó en una retracción del consumo interno.
Los trabajadores de la salud reclaman un aumento salarial de 2.000 pesos (unos 70 dólares), pero hasta ahora el gobierno dijo que sólo puede otorgar la mitad de esa suma, porque debe preservar "el equilibrio fiscal".
Los empleados en conflicto aguardan la respuesta del ministro de Economía, Isaac Alfie, a una fórmula elaborada por una comisión parlamentaria especial para mejorar la oferta salarial del gobierno y que cuenta con el respaldo del PIT-CNT.




Dejá tu comentario