Gaza (EFE, Reuters, DPA) - Poniendo un signo de interrogación sobre los resultados de la crucial Cumbre Arabe que se realizará a partir de mañana en Beirut, fuentes oficiales de la Autoridad Palestina (AP) dijeron queYasser Arafat no asistirá al encuentro bajo las condiciones impuestas por el gobierno de Israel, en momentos en que la Casa Blanca exhortó a Ariel Sharon a que le dé «seria consideración» a la concesión de un permiso al líder palestino para asistir al encuentro, en el que se debatirá la propuesta de paz saudita.
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Para permitirle viajar a Beirut, Israel exige previamente un alto al fuego total y que el líder palestino no haga discursos incendiarios ante la cumbre, so pena de impedirle regresar a los territorios palestinos.
Sin embargo, la delegación palestina dijo haber recuperado anoche el optimismo sobre las posibilidades de que Arafat pueda asistir a la cumbre, en la que se discutirá el plan de paz propuesto por el príncipe saudita, que comprende el reconocimiento de un Estado palestino con capital en Jerusalén Este, el repliegue de las tropas israelíes a las fronteras anteriores a la guerra del '67' a cambio del reconocimiento de Israel por parte de todos los países árabes.
«Las posibilidades de la llegada a Beirut de Arafat son cada vez más grandes», indicó un miembro de la delegación que pidió anonimato. «Hacemos todo como si viniera», declaró otra fuente palestina que está al tanto de los preparativos. De no viajar, de todos modos, la delegación ha previsto una solución de emergencia: Arafat se dirigiría en directo a sus pares árabes vía satélite por pantalla gigante, explicaron las fuentes. Arafat está confinado en Ramallah desde el 3 de diciembre, aunque Israel decidió el 12 de marzo autorizarlo a circular en los territorios palestinos.
Las fuentes no explicaron las razones de este recobrado optimismo, que contrasta con el pesimismo expresado horas antes por el ministro palestino de Cooperación Internacional, Nabil Chaath, quien evaluó en «10%» las posibilidades de Arafat de asistir a la cumbre.
•Llamamientos
Mientras, el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, llamó al primer ministro israelí a que permita viajar a Arafat. Ari Fleischer, portavoz de Bush, pidió también a los países árabes que «aprovechen la ocasión» y apoyen la iniciativa saudita para llegar a un acuerdo de paz. «El presidente considera que Sharon debe dar seria consideración a la hipótesis de permitir a Arafat participar de los trabajos en Beirut», dijo Fleischer.
Al cierre de la reunión de ministros árabes de Relaciones Exteriores, preparatoria para la cumbre, el secretario general de la Liga Arabe, Amir Mussa, no dio ninguna indicación sobre una eventual asistencia de Arafat y se limitó a decir: «No se trata de saber si Sharon le permitirá venir o no. Es él quien decidirá en función de las circunstancias y del interés de los palestinos, de lo cual es el mejor juez», declaró Mussa. Reiteró que Arafat «no debería pagar el precio de su asistencia con concesiones» a los israelíes. Por su parte, el rey de Bahrein, Hamad Ben Issa al-Jalifa, consideró «inútil» que la cumbre se celebre sin la presencia de Arafat.
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