Washington (Reuters, EFE, AFP) - A pesar de encontrarse bajo fuertes críticas por los abusos cometidos por soldados estadounidenses contra prisioneros en Irak, el Departamento de Estado norteamericano difundió ayer su informe anual sobre la situación de los derechos humanos en el mundo, que incluyó advertencias contra una docena de países latinoamericanos, entre ellos la Argentina.
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La divulgación del reporte -titulado «Respaldando derechos humanos y la democracia: los antecedentes de Estados Unidos 2003-2004»- estaba programada originalmente para el 5 de mayo, pero fue postergada tras la denuncia de abusos de detenidos en la cárcel Abu Ghraib, en Irak. Funcionarios defendieron el reporte (que señala a 101 países) en una conferencia de prensa, alegando que esos incidentes son un ejemplo de cómo una democracia investiga y castiga a los culpables de abusos. Lorne W. Craner, el secretario asistente del Departamento de Estado para la Democracia, Derechos Humanos y Laborales, dijo en una rueda de prensa que estaba «disgustado» por lo ocurrido en Irak y «complacido ver a los militares y la Casa Blanca comprometerse a enjuiciar a cualquier persona involucrada en este comportamiento atroz».
En la región, el informe señala inconvenientes en la Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Cuba, Ecuador, Guatemala, Haití, Honduras, Perú, República Dominicana y Venezuela. Según Estados Unidos, el total de países americanos donde ocurren violaciones a los derechos humanos sube a 15 si se incluye a Jamaica, Belice y Suriname.
• Abusos policiales
Según el trabajo, «mientras el gobierno de la Argentina en general respeta los derechos humanos de sus ciudadanos, hay algunas denuncias de ejecuciones extrajudiciales y otros abusos por parte de la Policía, fuerzas de seguridad o funcionarios carcelarios. Esos abusos a menudo están vinculados a la corrupción dentro de la Policía y las fuerzas de seguridad. Hubo claros signos de que algunos jueces estuvieron sujetos y ejercieron presiones políticas, y que la corrupción también fue un problema... La discriminación contra minorías siguió siendo un problema poco denunciado y, en general, no reconocido, tanto como el tráfico de personas y la explotación sexual de menores». A continuación, el informe reseña esfuerzos de la Embajada de EE.UU. en la Argentina en pos de los derechos humanos, entre ellos, «plantear sus preocupaciones en relación con los actuales esfuerzos del gobierno para hacer justicia» en el caso AMIA.
Sobre el caso de Brasil, se señala que el gobierno central «generalmente respetó a los derechos humanos, pero los antecedentes en algunos estados siguieron siendo pobres». Además, Brasil tiene un «significativo» problema con el tráfico de las personas, agregó.
En Colombia, los antecedentes de derechos humanos del gobierno «seguían siendo pobres», aunque hubo «significativas mejoras en algunas áreas», con un menor número de abusos atribuibles a fuerzas de seguridad del Estado.
El informe señala también que el ambiente democrático en Venezuela se vio afectado por un deterioro en el estado de derecho y el debilitamiento de las instituciones «que son crecientemente subordinadas a los intereses políticos».
El país es escenario de un duro enfrentamiento entre el presidente Hugo Chávez y la oposición que busca realizar un referendo revocatorio para sacarlo del poder. En Perú, la situación de derechos humanos ha mejorado, pero «la ineficiencia y la corrupción en el poder judicial, problemas con las fuerzas de seguridad y pobres condiciones carcelarias contribuyeron a los abusos de los derechos humanos».